{"id":707,"date":"2021-01-14T23:16:00","date_gmt":"2021-01-14T23:16:00","guid":{"rendered":"https:\/\/cms.letraweb.org\/prologo-al-libro-de-poemas-inscripciones-del-tiempo-de-esteban-d-fernandez\/"},"modified":"2022-11-11T22:57:51","modified_gmt":"2022-11-11T22:57:51","slug":"prologo-al-libro-de-poemas-inscripciones-del-tiempo-de-esteban-d-fernandez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cms.letraweb.org\/en\/prologo-al-libro-de-poemas-inscripciones-del-tiempo-de-esteban-d-fernandez\/","title":{"rendered":"Pr\u00f3logo al Libro de Poemas: \u201cInscripciones del Tiempo\u201d de Esteban D. Fern\u00e1ndez"},"content":{"rendered":"

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Por V\u00edctor Morata Cortado<\/span><\/b><\/p>\n

Murcia, 19 de mayo del 2016<\/span><\/p>\n

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Soy enemigo de los pr\u00f3logos. S\u00f3lo en los \u00faltimos tiempos. Antes ten\u00eda un concepto diferente de ellos. Pero soy consciente de que un d\u00eda \u00e9stos subrayaron mis textos bajo la impresi\u00f3n de otros a los que considero talentosos escritores. Por esa deuda pendiente tal vez y por la amistad que me une a quien me pidi\u00f3 que lo escribiera, este pr\u00f3logo existe.<\/span><\/p>\n

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No soy poeta, aunque hubo un tiempo en que me consideraba escritor de versos y gast\u00e9 cientos de palabras y un buen pu\u00f1ado de papeles en dejar constancia de ello. Eran tiempos en que viv\u00eda enamorado del amor, en que era un muchacho doliente al que las estacas se le clavaban una y otra vez en el coraz\u00f3n, agujere\u00e1ndolo como un castigo, agriet\u00e1ndolo hasta hacerlo pedazos o jirones o lo que sea. Destroz\u00e1ndolo. De mis enamoramientos, que exaltaban mis pasiones y turbaban mi percepci\u00f3n del mundo hacia colores vistosos, y de mis decepciones, que lo te\u00f1\u00edan todo de negro pesimismo, surg\u00edan mis versos. En esa monta\u00f1a rusa de emociones y sentimientos que llenaban p\u00e1ginas y p\u00e1ginas como desahogo del alma. Pero no. No soy poeta. S\u00f3lo viv\u00ed creyendo hacer poes\u00eda. Por eso me sorprende que se me haya pedido hacer esto. \u00bfQu\u00e9 puedo decir yo de versos y rimas? Nada. Eso se lo dejo a los eruditos y entendidos. De lo que s\u00ed puedo hablar es de la evocaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n

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Cuando yo escrib\u00eda poemas de amor y desamor no pensaba en la rima ni en intrincados artificios y estructuras, sino que me val\u00eda del sentimiento que se destilaba de sus versos. Lo que evocaba para m\u00ed y para otros era lo importante, porque en el propio v\u00f3mito impulsivo de su creaci\u00f3n ve\u00eda yo la impronta de mis emociones. S\u00f3lo as\u00ed ve\u00eda fidelidad a la hora de traspasar la carne y la mente para depositar mi alma sobre el papel y que otros, acaso, lograran entender y vivir a trav\u00e9s de mis palabras. Si hablo de todo esto es porque Esteban D. Fern\u00e1ndez posee ese lenguaje visceral que nace de dentro y se instala con cierto dolor en la hoja en blanco, para llenarla de matices e impresiones nacidas de la soledad, la tristeza o la exaltaci\u00f3n del amor, pero que pasan, adem\u00e1s por conceptos m\u00e1s complejos que incluyen mitolog\u00eda, filosof\u00eda y religi\u00f3n.<\/span><\/p>\n

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Tiene el autor tendencia a perseguir sombras en sus versos:<\/span><\/p>\n

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                                                                     <\/span>No juegues a perderte dentro de tu sombra.<\/span><\/i><\/p>\n

                                                                                                                     <\/span>Del otro lado<\/span><\/b><\/p>\n

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Tambi\u00e9n alc\u00e9 mi voz in\u00fatilmente<\/span><\/i><\/p>\n

ante el horror de ver el horizonte<\/span><\/i><\/p>\n

falt\u00e1ndole al paisaje,<\/span><\/i><\/p>\n

destejiendo su tinte en las esponjas<\/span><\/i><\/p>\n

\u2013las mismas\u2013<\/span><\/i><\/p>\n

que suprimieron el signo a mis preguntas<\/span><\/i><\/p>\n

haciendo del fulgor astillas de cien sombras.<\/span><\/i><\/p>\n

El loco<\/span><\/b><\/p>\n

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Yo he sentido lo distante de un d\u00eda<\/span><\/i><\/p>\n

deslizarse en la lumbre que enciende la nostalgia,<\/span><\/i><\/p>\n

unas pocas visiones descifrar el misterio<\/span><\/i><\/p>\n

por donde pasar\u00e1s, aunque no vayas,<\/span><\/i><\/p>\n

la sombra del ahora<\/span><\/i><\/p>\n

creciendo en la mirada de lo que no permanece.<\/span><\/i><\/p>\n

Lo distante de un d\u00eda<\/span><\/b><\/p>\n

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                                                                            <\/span>deje escapar la sombra de inclemencia<\/span><\/i><\/p>\n

                                                                                       <\/span>del reverso de nuestro porvenir.<\/span><\/i><\/p>\n

                                                                                                         <\/span>Visi\u00f3n en el umbral<\/span><\/b><\/p>\n

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Son s\u00f3lo algunos ejemplos, pero se ve en ellos la terrible querencia del autor por esconderse en esa oscuridad, esa necesidad de huir del mundo y al mismo tiempo llegarse a \u00e9l a trav\u00e9s del amor. Porque ante todo se trata de una oda al amor por una mujer a la que a veces casi consigue alcanzar y, sin embargo, la mayor\u00eda ha de contentarse con la ilusi\u00f3n con la que se prendan los sue\u00f1os Hay en Esteban una necesidad abrumadora de ser amado por esa mujer a la que le implora un acercamiento \u00edntimo que vive del recuerdo a veces y otras del deseo. No faltan en la poes\u00eda del autor las referencias m\u00edsticas, las alusiones al m\u00e1s all\u00e1 y al mundo de los esp\u00edritus y el acercamiento a lo oculto.<\/span><\/p>\n

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                                                                               <\/span>alfabetos ro\u00eddos por la invisible graf\u00eda<\/span><\/i><\/p>\n

                                                                                                      <\/span>de arcanos imposibles.<\/span><\/i><\/p>\n

                                                                                             <\/span>Inscripciones en el tiempo<\/span><\/b><\/p>\n

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Ya todo es despu\u00e9s den los conjuros\u2026<\/span><\/i><\/p>\n

tu vuelo fue soborno dos veces en lo inefable.<\/span><\/i><\/p>\n

[\u2026]<\/span><\/i><\/p>\n

Tal vez sea imposible llegar al otro lado sin el oro del rastro que te dejaste aqu\u00ed\u2026 entre la ausencia del que<\/span><\/i><\/p>\n

parte desde su nacimiento a lo logrado\u2026<\/span><\/i><\/p>\n

Tu vuelo<\/span><\/b><\/p>\n

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                                        <\/span>Partir lejos del ruido.<\/span><\/i><\/p>\n

Hacia el signo del monje.<\/span><\/i><\/p>\n

Donde la tierra se hace seno<\/span><\/i><\/p>\n

y raja el horizonte.<\/span><\/i><\/p>\n

Irse de uno mismo<\/span><\/i><\/p>\n

abandonando lo ilusorio de la forma. Fugarse de la carne inexistente<\/span><\/i><\/p>\n

y del eje absurdo de los huesos hasta encontrarse con aquel<\/span><\/i><\/p>\n

que puebla nuestro espejo.<\/span><\/i><\/p>\n

Hacia el signo del monje<\/span><\/b><\/p>\n

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Ning\u00fan guardi\u00e1n en el umbral al rojo dio paso a lo perdido<\/span><\/i><\/p>\n

en el brillo de la creciente noche;<\/span><\/i><\/p>\n

pero alguien despliega la ceremonia del misterio<\/span><\/i><\/p>\n

para erigir la llamarada tenida en lo invisible de todo poder\u00edo,<\/span><\/i><\/p>\n

 <\/span>reclamo que viste de fortuna a los<\/span><\/i><\/p>\n

desnudos del ahora oculto en la mirada del arc\u00e1ngel.<\/span><\/i><\/p>\n

Inscripciones en el tiempo<\/span><\/b><\/p>\n

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En estos y otros versos se alude a la inutilidad de las posesiones materiales, al precepto religioso de que nada de lo que hay aqu\u00ed en la tierra ser\u00e1 llevado a los cielos, que todo lo que permanece y perdura no se cuenta en onzas de oro ni cuentas de diamantes. Sino que se trata de algo m\u00e1s sutil y et\u00e9reo. As\u00ed y todo, Esteban no puede evitar que de sus palabras se desprenda esa p\u00e1tina de tristeza perenne, de oscuro pesimismo que se escapa aun cuando intenta alimentarse de ilusi\u00f3n y esperanza. En muchos de sus versos se ve esa tendencia de forma abierta, en otros s\u00f3lo se puede intuir por el cariz que toman sus palabras o por la intenci\u00f3n que llevan impresa.<\/span><\/p>\n

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Ni el alto muro de los huesos impedir\u00e1 el derrame<\/span><\/i><\/p>\n

de todas las hambrunas y miedos nacidos de tu sangre, <\/span><\/i><\/p>\n

que sellan cualquier versi\u00f3n de ti donde exiliarte.<\/span><\/i><\/p>\n

La parte de la soledad<\/span><\/b><\/p>\n

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\u00bfDe qui\u00e9n sino esas rosas, <\/span><\/i><\/p>\n

marchitas, sin relevo, <\/span><\/i><\/p>\n

en medio del estruendo de tu coraz\u00f3n<\/span><\/i><\/p>\n

partido por el rayo de ese talism\u00e1n<\/span><\/i><\/p>\n

al que llamas p\u00e9rdida de todo porvenir?<\/span><\/i><\/p>\n

Lo distante de un d\u00eda<\/span><\/b><\/p>\n

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Aunque cierres los ojos y veas m\u00e1s all\u00e1 del recuerdo de entonces<\/span><\/i><\/p>\n

es in\u00fatil no ver lo que la noche pacta<\/span><\/i><\/p>\n

 <\/span>en tus dominios de triste acaudalada; porque hora tras hora se<\/span><\/i><\/p>\n

multiplica la desdicha hu\u00e9sped de tus l\u00e1grimas,<\/span><\/i><\/p>\n

y tus posesiones todas, se trizan como polvareda que el tiempo<\/span><\/i><\/p>\n

levanta, demasiado evidente, en el desierto de existir,<\/span><\/i><\/p>\n

enfrente del espejo que escribe el rostro de la desconocida<\/span><\/i><\/p>\n

que ya eres para ti.<\/span><\/i><\/p>\n

[\u2026]<\/span><\/i><\/p>\n

En un dolor a oscuras permanece, cautiva, la herida del adi\u00f3s.<\/span><\/i><\/p>\n

Del otro lado<\/span><\/b><\/p>\n

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Habitantes de la legi\u00f3n del m\u00e1s all\u00e1;<\/span><\/i><\/p>\n

de los encadenados a la tierra<\/span><\/i><\/p>\n

de los que no han de volver m\u00e1s<\/span><\/i><\/p>\n

de los que no han venido a\u00fan.<\/span><\/i><\/p>\n

Shamballa<\/span><\/b><\/p>\n

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\u00bfC\u00f3mo nombrar el idioma de ese \u00e1ngel perdido,<\/span><\/i><\/p>\n

esa raza de infierno donde caes?<\/span><\/i><\/p>\n

Exilio<\/span><\/b><\/p>\n

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Las referencias son abundantes a lo que hay de uno y otro lado, las miserias del alma humana y la tristeza del que se encuentra atrapado en un lugar que considera lejano de sus anhelos o que no le corresponde. Esteban D. Fern\u00e1ndez atraviesa las puertas del m\u00edtico Shamballa lo mismo que abre las puertas del m\u00e1s all\u00e1 o las del cielo y el infierno en busca de sus \u00e1ngeles, los de uno y otro lado. Todo justifica su fin \u00faltimo, su prioridad que no es otra que la mujer amada, aquella a la que no pone nombre y que podr\u00eda ser una o mil, \u00bfqui\u00e9n sabe en qu\u00e9 momento le sorprendieron estos versos y a qui\u00e9n iban dirigidos? Su prosa me record\u00f3 a mis lecturas juveniles de los poemas de Edgar Allan Poe y tambi\u00e9n aquellos otros de Charles Baudelaire, por intrincados y oscuros, por sufridos de amor. Pero ya advert\u00ed al comienzo que yo no soy poeta y seguro que las referencias del autor son diversas y mucho m\u00e1s variadas de lo que jam\u00e1s lo puedan ser las m\u00edas. As\u00ed pues, concluyo diciendo que Recu\u00e9rdame constituye un bello despliegue de versos a pesar de la nostalgia y melancol\u00eda que rezuman. En ellos uno puede recordarse lo ef\u00edmero de la vida y la futilidad de todo aquello que durante \u00e9sta acumulamos. Esteban ensalza el amor por encima de todas las cosas, sea a trav\u00e9s de la p\u00e9rdida, el recuerdo, la tenencia o el anhelo, est\u00e1 presente en casi toda la obra. Conviene realzar su aspecto evocador. De rimas y asonancias yo no entiendo, ni de ritmos ni estructuras y puede que tampoco de belleza po\u00e9tica, pero he aqu\u00ed que estos versos han evocado en m\u00ed todo aquello de lo que he hablado antes de llegar a esta \u00faltima palabra.<\/span><\/p>\n

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Para visitar el blog de poes\u00edas: \u201cSue\u00f1os al Pairo\u201d de Esteban D. Fern\u00e1ndez sigue el siguiente link<\/span>:<\/span><\/p>\n

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http:\/\/www-dreams-alpairo.blogspot.com<\/span><\/p>\n

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  Por V\u00edctor Morata Cortado Murcia, 19 de mayo del 2016 Soy enemigo de los pr\u00f3logos. S\u00f3lo en los \u00faltimos tiempos. Antes ten\u00eda un concepto diferente de ellos. Pero soy consciente de que un d\u00eda \u00e9stos subrayaron mis textos bajo la impresi\u00f3n de otros a los que considero talentosos escritores. Por esa deuda pendiente tal<\/p>\n