{"id":563,"date":"2022-02-13T17:35:00","date_gmt":"2022-02-13T17:35:00","guid":{"rendered":"https:\/\/cms.letraweb.org\/la-explicacion-que-no-explica-un-acercamiento-a-las-reflexiones-de-clarice-lispector\/"},"modified":"2022-02-13T17:35:00","modified_gmt":"2022-02-13T17:35:00","slug":"la-explicacion-que-no-explica-un-acercamiento-a-las-reflexiones-de-clarice-lispector","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cms.letraweb.org\/en\/la-explicacion-que-no-explica-un-acercamiento-a-las-reflexiones-de-clarice-lispector\/","title":{"rendered":"La explicaci\u00f3n que no explica. Un acercamiento a las reflexiones de Clarice Lispector\u2026"},"content":{"rendered":"

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\u00bfQui\u00e9n es Clarice Lispector? <\/span><\/b>Ella contesta:<\/span><\/div>\n
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\u00abNac\u00ed en Ucrania, pero ya en fuga. Mis padres pararon en una aldea que ni aparece en el mapa, llamada Tchetchelnik, para que yo naciera, y se vinieron al Brasil, adonde llegu\u00e9 con dos meses. De manera que llamarme extranjera es una tonter\u00eda. Soy m\u00e1s brasile\u00f1a que rusa, evidentemente… Cuando ten\u00eda catorce o quince a\u00f1os, escrib\u00ed un cuento y lo llev\u00e9 a una revista que se llamaba Vamos a leer, me qued\u00e9 all\u00ed, de pie. Yo era lo que sigo siendo, una t\u00edmida atrevida. Soy t\u00edmida, pero me lanzo. Le di el cuento para que lo leyera y dije: ‘Es para que usted vea si lo publica.’ Lo ley\u00f3, me mir\u00f3 y dijo: ‘\u00bfHas copiado esto de alguien? \u00bfLo has traducido de alguien?’ Respond\u00ed que no y lo public\u00f3… (tomado de Declaraciones autobiogr\u00e1ficas y literarias). Tambi\u00e9n alguna vez dijo: \u00abNac\u00ed para amar a los dem\u00e1s, nac\u00ed para escribir y para criar a mis hijos. Amar a los dem\u00e1s es tan vasto que incluye incluso perd\u00f3n para m\u00ed misma, con lo que sobra. Amar a los dem\u00e1s es la \u00fanica salvaci\u00f3n individual que conozco: nadie estar\u00e1 perdido si da amor y a veces recibe amor a cambio.\u201d<\/span><\/i><\/div>\n
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Misterio

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Cuando empec\u00e9 a escribir \u00bfqu\u00e9 deseaba lograr? Quer\u00eda escribir algo que fuera tranquilo y sin modas, algo como el recuerdo de un monumento alto que parece m\u00e1s alto porque es recuerdo<\/i>. Pero quer\u00eda, de paso, haber tocado realmente el monumento. Sinceramente, no s\u00e9 lo que simbolizaba para m\u00ed la palabra monumento. Y termin\u00e9 escribiendo cosas completamente diferentes.<\/span><\/div>\n
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Prescindir de lo atrayente\u2026<\/span><\/h1>\n
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Ser\u00eda m\u00e1s atrayente si yo lo hiciera m\u00e1s atrayente. Usando, por ejemplo, algunas de las cosas que enmarcan una vida o una cosa o historia de amor o un personaje. Es perfectamente l\u00edcito hacerlo atrayente, s\u00f3lo que existe el peligro de que un cuadro se vuelva cuadro porque el marco lo hizo cuadro.<\/i> Para leer, es claro, prefiero lo atrayente, me cansa menos, me arrastra m\u00e1s, me delimita y me circunda. Para escribir, sin embargo, tengo que prescindir. La experiencia vale la pena, aunque tan s\u00f3lo sea para quien la escribi\u00f3.<\/span><\/div>\n
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Escribir las entrel\u00edneas\u2026<\/span><\/h1>\n
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Entonces escribir es el modo de quien tiene la palabra como carnada: la palabra que pesca lo que no es palabra. Cuando esa no-palabra –la entrel\u00ednea– muerde la carnada, algo se escribi\u00f3. Una vez que se pesc\u00f3 la entrel\u00ednea, se podr\u00eda arrojar fuera la palabra con alivio. Pero ah\u00ed cesa la analog\u00eda: la no-palabra, al morder la carnada, la incorpor\u00f3. Lo que salva entonces es escribir distra\u00eddamente.<\/span><\/div>\n
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Dije una vez que escribir es una maldici\u00f3n. No me acuerdo exactamente por qu\u00e9 lo dije, y con sinceridad. Hoy repito: es una maldici\u00f3n, pero una maldici\u00f3n que salva.<\/span><\/div>\n
No me estoy refiriendo a escribir para los diarios. Sino a escribir aquello que eventualmente se puede transformar en un cuento o en una novela. Es una maldici\u00f3n porque obliga y arrastra como un vicio penoso del cual es casi imposible librarse, pues nada lo sustituye. Y es una salvaci\u00f3n.<\/span><\/div>\n

Escribir salva el alma presa, salva a la persona que se siente in\u00fatil, salva el d\u00eda que se vive y que nunca se entiende a menos que se escriba. Escribir es buscar entender, es buscar reproducir lo irreproducible, y sentir hasta las \u00faltimas consecuencias el sentimiento que permanecer\u00eda apenas vago y sofocante. Escribir es tambi\u00e9n bendecir una vida que no fue bendecida.<\/i><\/b><\/span><\/div>\n

<\/span><\/i><\/b>Qu\u00e9 pena que s\u00f3lo s\u00e9 escribir cuando la \u00abcosa\u00bb viene espont\u00e1neamente. As\u00ed quedo a merced del tiempo. Y, entre un escribir verdadero y otro, pueden pasar a\u00f1os.
Me acuerdo ahora con saudade del dolor de escribir libros.<\/span><\/div>\n
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Sobre la escritura\u2026<\/span><\/h1>\n
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A veces tengo la impresi\u00f3n de que escribo por simple curiosidad intensa. Es que, al escribir, me doy las sorpresas m\u00e1s inesperadas. Es en el momento de escribir cuando muchas veces soy consciente de cosas, de las cuales, siendo inconsciente, antes yo no sab\u00eda que sab\u00eda.<\/span><\/div>\n
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Forma y contenido\u2026<\/span><\/b><\/div>\n
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Se habla de la dificultad entre la forma y el contenido, en materia de escribir, hasta se llega a decir: el contenido es bueno pero la forma no, etc. Pero, por Dios, el problema no es el que el contenido est\u00e1 de un lado y la forma del otro, As\u00ed ser\u00eda f\u00e1cil: ser\u00eda como relatar a trav\u00e9s de una forma lo que ya exist\u00eda libre, el contenido. Pero la lucha entre la forma y el contenido est\u00e1 en el pensamiento mismo: el contenido lucha por formarse. Para decir la verdad, es imposible un contenido sin su forma. La intuici\u00f3n es la honda reflexi\u00f3n inconsciente que prescinde de forma mientras ella misma, antes de subir a la superficie, se trabaja. Me parece que la forma aparece cuando el ser todo est\u00e1 con un contenido maduro, ya que se quiere dividir el pensar o el escribir en dos fases. La dificultad de forma est\u00e1 en el mismo constituirse del contenido, en el propio pensar o sentir, que no sabr\u00edan existir sin su forma adecuada y a veces \u00fanica.<\/span><\/div>\n

La peligrosa aventura de escribir\u2026<\/span><\/h1>\n
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Mis intuiciones se vuelven m\u00e1s claras al esforzarme en trasponerlas en palabras.\u00bb Eso escrib\u00ed una vez. Pero es un error, porque, al escribir, encolada y pegada, est\u00e1 la intuici\u00f3n. Es peligroso porque nunca se sabe lo que vendr\u00e1, si se es sincero. Puede venir el aviso de una destrucci\u00f3n, de una autodestrucci\u00f3n por medio de las palabras. Pueden venir recuerdos que jam\u00e1s querr\u00edamos ver en la superficie. El clima se puede volver apocal\u00edptico. El coraz\u00f3n tiene que estar puro para que venga la intuici\u00f3n. \u00bfY cu\u00e1ndo, Dios m\u00edo, se puede decir que el coraz\u00f3n est\u00e1 puro? Porque es dif\u00edcil comprobar la pureza: a veces en el amor il\u00edcito est\u00e1 toda la pureza del cuerpo y del alma, no bendecido por un padre, sino bendecido por el propio amor. Y todo eso se puede llegar a ver; y haber visto es irrevocable. No se juega con la intuici\u00f3n, no se juega con la escritura: la caza puede herir de muerte al cazador.<\/span><\/div>\n
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Recordar lo que no existi\u00f3\u2026<\/span><\/b><\/div>\n
Tantas veces escribir es recordar lo que nunca existi\u00f3. \u00bfC\u00f3mo lograr\u00e9 saber lo que ni siquiera s\u00e9? As\u00ed: como si recordara. Con un esfuerzo de memoria, como si yo nunca hubiera nacido. Nunca nac\u00ed, nunca viv\u00ed: pero recuerdo, y \u00e9ste es un recuerdo en carne viva.<\/span><\/div>\n

Y el alma libre busca un canto para acomodarse. Soy un yo que anuncia. No s\u00e9 de qu\u00e9 estoy hablando. Yo soy nada. Despu\u00e9s de muerta me agrandar\u00e9 y me esparcir\u00e9, y alguien dir\u00e1 con amor mi nombre.<\/span><\/div>\n

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Sobre la autora<\/b>: <\/span>Clarice Lispector (1926-1977), narradora brasile\u00f1a, que naci\u00f3 en Ucrania, pero que, cuando era peque\u00f1a, se traslad\u00f3 con su familia a Recife.<\/span><\/div>\n
Despu\u00e9s se instal\u00f3 en R\u00edo de Janeiro, donde estudi\u00f3 derecho. Estuvo en N\u00e1poles, trabajando en el hospital de la Fuerza Expedicionaria Brasile\u00f1a, y despu\u00e9s en Suiza y Estados Unidos. Su primera novela, escrita a los 17 a\u00f1os, Cerca del coraz\u00f3n salvaje<\/i> (1944) la hizo merecedora del premio Gra\u00e7a Aranha. Despu\u00e9s de publicar La manzana en la oscuridad<\/i> (1961), despert\u00f3 el inter\u00e9s de la cr\u00edtica literaria, que la situ\u00f3, junto con Jo\u00e3o Guimar\u00e3es Rosa, en el centro de la ficci\u00f3n de vanguardia. En su obra se descubre un uso intenso de la met\u00e1fora, atm\u00f3sfera \u00edntima y ruptura con la peripecia basada en hechos, principalmente en La pasi\u00f3n seg\u00fan G. H.<\/i> (1964) y Un aprendizaje o el libro de los placeres<\/i> (1969).<\/span><\/div>\n
En el contexto de la nueva literatura brasile\u00f1a, su obra se destaca por la exaltaci\u00f3n de la vivencia interior y por el salto de lo psicol\u00f3gico a lo metaf\u00edsico. En el plano ontol\u00f3gico, se produce el encuentro entre una conciencia y un cuerpo, en estado de materialidad neutra. En su narraci\u00f3n pueden identificarse varias crisis: crisis del \u2018personaje-ego\u2019, resuelta no a trav\u00e9s del intimismo, sino en la b\u00fasqueda consciente de lo supraindividual; crisis de la narraci\u00f3n, a trav\u00e9s de un estilo inquisitivo; crisis de la funci\u00f3n documental de la prosa novelesca. Parte del presupuesto de que toda obra es novela de educaci\u00f3n existencial. <\/span><\/div>\n
De su vasta producci\u00f3n literaria, desde La ciudad sitiada<\/i> (1949) hasta La bella y la bestia<\/i> (1979), merecen recordarse los cuentos Lazos de familia<\/i> (1960, traducidos al espa\u00f1ol por Cristina Peri Rossi en 1988), La legi\u00f3n extranjera<\/i> (1964), y las novelas La imitaci\u00f3n de la rosa<\/i> (1973), Agua viva<\/i> (1977), La hora de la estrella<\/i> (1977) y Un soplo de vida<\/i> (p\u00f3stuma, 1978). Muri\u00f3 en R\u00edo de Janeiro.<\/span><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"

\u00bfQui\u00e9n es Clarice Lispector? Ella contesta: \u00abNac\u00ed en Ucrania, pero ya en fuga. Mis padres pararon en una aldea que ni aparece en el mapa, llamada Tchetchelnik, para que yo naciera, y se vinieron al Brasil, adonde llegu\u00e9 con dos meses. De manera que llamarme extranjera es una tonter\u00eda. Soy m\u00e1s brasile\u00f1a que rusa, evidentemente…<\/p>\n