{"id":491,"date":"2022-07-26T02:44:00","date_gmt":"2022-07-26T02:44:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-10-07T20:26:31","modified_gmt":"2022-10-07T20:26:31","slug":"la-poesia-de-juan-eduardo-cirlot-espana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cms.letraweb.org\/en\/la-poesia-de-juan-eduardo-cirlot-espana\/","title":{"rendered":"La poes\u00eda de Juan Eduardo Cirlot (Espa\u00f1a)…"},"content":{"rendered":"
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La obra cirlotiana nace con vocaci\u00f3n de hermetismo. Se trata de mensajes enigm\u00e1ticos que ponen a prueba la sagacidad de los lectores. S\u00f3lo los dotados de competencia en materias esot\u00e9ricas, m\u00edsticas o religiosas estar\u00e1n en condiciones de elaborar hip\u00f3tesis de sentido.<\/span><\/span><\/div>\n
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El Ciclo Bronwyn<\/i> tambi\u00e9n tiene un origen cinematogr\u00e1fico. Nace del asombro que la proyecci\u00f3n de El se\u00f1or de la guerra<\/i> de Franklin Schaffner en Barcelona en 1966 caus\u00f3 a nuestro autor. Se gest\u00f3 en algo m\u00e1s de cuatro a\u00f1os y se compone de diecis\u00e9is libros, adem\u00e1s de art\u00edculos, dibujos y esquemas (Cirlot, 2001). Al finalizar el octavo libro, Cirlot crey\u00f3 que el ciclo estaba concluido. Pens\u00f3 entonces que deb\u00eda hablar a Bronwyn en su propio idioma. El resultado son las variaciones surgidas a partir de las cinco letras del nombre de la doncella c\u00e9ltica. Esa t\u00e9cnica la aplicar\u00e1 en Bronwyn n<\/i>, z<\/i>, x<\/i>, y (<\/i>1969-70), Inger. Permutaciones<\/i> (1971) y las p\u00f3stumas Variaciones fonovisuales<\/i>(1972).<\/span><\/div>\n

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La variaci\u00f3n tercera (Fig. 8) narra la historia de Bronwyn. Se trata de una secuencia de tres planos, que explica las transformaciones sufridas por el mito a lo largo del ciclo: de imagen de mujer a idea, a \u00e1ngel, de \u00e1ngel a visi\u00f3n de la Deidad (Cirlot, 2001: 27). El relato emplea los procedimientos visuales del caligrama, el ideograma y el diagrama (Muriel, 2004: 171-73).<\/span><\/div>\n
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A LA QUE RENACE DE LAS AGUAS<\/b><\/p>\n

                        Las huellas de tus dedos
                        no se ven en las torres.<\/p>\n

Pero yo leo sin descanso, en la soledad de la ermita junto
     al mar
los antiguos signos en donde t\u00fa estuviste hacia el a\u00f1o mil,
por los bosques, los pantanos, las ramas y las hojas, la arcilla
     pisada.<\/p>\n

                        Dentro del coraz\u00f3n est\u00e1 la muerte
                        como una runa blanca de ceniza.<\/p>\n

Ac\u00e9rcate por el campo blanco o por el verde campo o por el
campo negro, pero ven.<\/p>\n

                        Detente ante la tumba
                        donde los dos estamos.<\/div>\n

* * *<\/p>\n

Este sonido triste que solloza
es mi espada rom\u00e1nica que piensa.<\/p>\n

Mi coraz\u00f3n oscuro la acompa\u00f1a.<\/p>\n

* * *<\/p>\n

Yo soy un ser humano a pesar m\u00edo.<\/p>\n

El espacio plateado de mi esp\u00edritu
penetra en el espacio gris del mundo.<\/p>\n

\u00bfHasta cu\u00e1ndo?<\/p>\n

* * *<\/p>\n

Las hierbas son tan rubias como t\u00fa
lejos de la ceniza que me aleja
para siempre sin hierro.<\/p>\n

La muerte es el pantano de las cruces,
Bronwyn.<\/p>\n

* * *<\/p>\n

Alucinante luz en que la luna
une la encina blanca desde el cieno
al cielo donde el hielo resplandece
azul en un silencio alucinado.
Bronwyn,
enciende la llanura con tu voz.<\/p>\n

* * *<\/p>\n

Que las orquestas ciegas del martirio
acaben con los bosques, y los fuegos
de este incendio final, sacramentario.<\/p>\n

Bronwyn,
si no puedo ser t\u00fa, si no podemos
ser \u00e1ngel,
\u00bfpor qu\u00e9 la niebla es gris sobre el mar gris?<\/p>\n

* * *<\/p>\n

Piedras como rodillas tibias,
hierbas como cabellos rubios,
cielos como brazos de cielos.<\/p>\n

Nace el amanecer como lo negro.
En las miradas siempre vuela el nunca.<\/p>\n

* * *<\/p>\n

Las ruinas de las runas en la roca
hablan de que yo estuve en este mundo,
donde el mar y la tierra de las nieblas
se funden y confunden.<\/p>\n

La vida era una ausencia inagotable,
un laberinto de serpientes grises,
un pantano de rosas tenebrosas.<\/p>\n

* * *<\/p>\n

La cruz de las hogueras se ha deshecho,
las ruinas de las joyas se estremecen.<\/p>\n

Se acerca el cementerio con los ojos
inundados de l\u00e1grimas.<\/p>\n

* * *<\/p>\n

Toma mi oscuro anillo inmemorial.<\/p>\n

Mi armadura deshecha se deshace
y de sus mallas muertas salen fuegos
azules, Bronwyn; puedo verlos, tiemblan.<\/p>\n

Tiro el guante de hierro, soy tu siervo.
El mar que me acompa\u00f1a por un mar
de sombra se deshace en el vac\u00edo.<\/p>\n

Estoy cansado de estar muerto y ser.<\/p>\n

* * *<\/p>\n

Remolinos de cielos y de oc\u00e9anos
de incesantes distancias funerales.<\/p>\n

El centro es lo lejano, y es all\u00ed
entre espirales grises y plateadas,
donde acaso la cruz es una cruz,
el cruce y el encuentro.<\/p>\n

El centro es el lugar donde la imagen
habla desde su doble transparente.<\/p>\n

* * *<\/p>\n

Por el bosque del tiempo la noche del espacio,
el errar de mi busca, la boca de mi incendio.<\/p>\n

En tus ojos, cayendo, un mar gris se levanta.<\/p>\n

Lo espantoso es sencillo y est\u00e1 siempre muy cerca.<\/p>\n

* * *<\/p>\n

Bronwyn;
es un mar de ceniza, est\u00e1 subiendo.<\/p>\n

Nuestras alas no existen por la noche.<\/p>\n

La cabeza es de cera,
los ojos son espacio.<\/p>\n

Te dejo entre los \u00e1rboles del mundo
y este coro de gritos que persigna
mi estatura maldita.<\/p>\n

* * *<\/p>\n

Muerdo los sentimientos en el mu\u00e9rdago.
Mi esp\u00edritu est\u00e1 solo entre las hierbas.<\/p>\n

Los demonios me buscan por los campos,
se disputan mi espada, mi armadura,
mis manos, mi cabeza, mis entra\u00f1as.<\/p>\n

Mis hogueras de hierro se amontonan
y mis restos oscuros a\u00fan humean.<\/p>\n

Me acaban de matar,
miro hacia donde vi tu aparici\u00f3n
hace mil a\u00f1os ya; pero la sangre
a\u00fan sale de mi boca.<\/p>\n

* * *<\/p>\n

Baj\u00f3 el cielo a la tierra
y no era transparencia, era distancia.<\/p>\n

Era un cristal de acero separando
lo unido.<\/p>\n

Se perdieron las olas de los ojos
las flores de una cima donde un cuerpo
era s\u00f3lo.<\/p>\n

El cielo extermin\u00f3 las claridades
humanas.
De su luz emanaba un absoluto
desasirse de todo lo tangible.<\/p>\n

La p\u00e9rdida naci\u00f3 como una piedra
negra.<\/p>\n

* * *


Se acercan las doradas procesiones
que grabar\u00e1n mi cuerpo en una losa.<\/p>\n

D\u00e9jame contemplarte todav\u00eda,
mientras mis ojos cambian de funci\u00f3n
convirti\u00e9ndose en m\u00fasica azulada.<\/p>\n

Bronwyn, el horizonte es una casa:
(la imagen incendiada de una casa).<\/p>\n

* * *<\/p>\n

Nunca he tocado nada de lo que
t\u00fa eres.<\/p>\n

Est\u00e1s como una idea en un instante
puro.<\/p>\n

Clara en tu firmamento de firmeza
blanca.<\/p>\n

Desnuda Bronwyn, ll\u00e1mame, ya voy;
caigo.<\/p>\n

* * *<\/p>\n

Mi espada transparente te bendice
x<\/i>  gal\u00e1ctica en el lago, luz,
pradera de cristal inesperable:
Bronwyn inmaculada, incensario.<\/p>\n

* * *<\/p>\n

La tumba es de carb\u00f3n azul, la tumba
es como un cuerpo sonrosado y vivo.<\/p>\n

Hic jacet.<\/i><\/p>\n

Una espada sin nombre est\u00e1 parada
ante la puerta blanca del invierno.<\/p>\n

* * *<\/p>\n

Mensajera del m\u00e1s all\u00e1, t\u00fa vienes
con forma de mujer, pero el abismo
se cierne junto a ti tan dulcemente.<\/p>\n

Bronwyn,
constelaciones p\u00e1lidas esperan
en medio de otros cielos con tu luz.<\/p>\n

* * *<\/p>\n

Bronwyn, mi coraz\u00f3n,
si nunca has existido eres posible
porque la realidad es muerte viva.<\/p>\n

Bronwyn, mi coraz\u00f3n,
t\u00f3came con tu nada y con tu nunca.<\/p>\n

* * *<\/p>\n

No siendo est\u00e1s aqu\u00ed junto a mi centro
de hierros desatados,
de distancias dispersas como el humo.<\/p>\n

No siendo eres tan m\u00eda como yo.
M\u00e1s m\u00eda, pues tu luz sobre mi niebla
vive.<\/p>\n

* * *<\/p>\n

Es tu dorada luz, aire lejano
lo que viene a los verdes arrecifes.<\/p>\n

Dame la mano, Bronwyn, alej\u00e9monos
del mar.
<\/p>\n

<\/a><\/div>\n
Sobre el autor<\/span><\/b>: Juan Eduardo Cirlot Laporta<\/span> (Barcelona, 9 de abril de 1916- 11 de mayo de 1973) poeta, cr\u00edtico de arte, mit\u00f3logo, icon\u00f3grafo y m\u00fasico espa\u00f1ol. <\/span><\/div>\n
Juan Eduardo Cirlot se adscribi\u00f3 al filo de los cuarenta a la escuela surrealista francesa y al dada\u00edsmo, para asumir luego una tradici\u00f3n espiritualista de muy lontanos horizontes (la C\u00e1bala, el sufismo y los estudios orientales) de anhelo universal. De ah\u00ed proviene su inter\u00e9s por la simbolog\u00eda, que imbuir\u00e1 toda su actividad literaria y su importante labor como cr\u00edtico de arte. Hizo importantes estudios sobre simbolog\u00eda y hermen\u00e9utica medieval, reuni\u00f3 una importante colecci\u00f3n de espadas<\/span> y su copiosa y variada producci\u00f3n po\u00e9tica \u2014m\u00e1s de cincuenta libros\u2014 se mantuvo alejada e independiente de las corrientes que dominaron la poes\u00eda de posguerra a causa de su oscuridad y hermetismo; \u00faltimamente, sin embargo, su figura no cesa de revalorizarse a trav\u00e9s de continuas revisiones, reediciones, apariciones de obras in\u00e9ditas y homenajes. Lo m\u00e1s conocido en su obra es la fase de su evoluci\u00f3n po\u00e9tica centrada en la actriz Rosemary Forsyth, que encarna a Bronwyn en la pel\u00edcula El se\u00f1or de la Guerra<\/i> <\/span><\/span><\/a> e inspir\u00f3 la fase permutacional de su poes\u00eda.<\/span><\/div>\n
Cirlot cultiv\u00f3 tambi\u00e9n el aforismo en su libro Del no mundo<\/i> (1969), donde puede rastrearse su pensamiento hasta las fuentes de Nietzsche y Lao Tse. En 1986 se public\u00f3 el in\u00e9dito El mundo del objeto a la luz del surrealismo<\/i> que, escrito en 1953, se adelanta a las corrientes conceptuales de las \u00faltimas d\u00e9cadas y que sigue siendo referencia esencial para profesores y estudiosos del universo del objeto art\u00edstico. En 1988 se publica 88 sue\u00f1os<\/i>, colecci\u00f3n completa de los sue\u00f1os transcritos por Cirlot publicada parcialmente en la revista catalana Dau al Set<\/i> y que muestran a las claras la importancia que para su formaci\u00f3n tuvo el sello del surrealismo.<\/span><\/div>\n
Como erudito es conocido por su Diccionario de s\u00edmbolos<\/i>, que sigue reedit\u00e1ndose con \u00e9xito.<\/span><\/div>\n
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La obra cirlotiana nace con vocaci\u00f3n de hermetismo. Se trata de mensajes enigm\u00e1ticos que ponen a prueba la sagacidad de los lectores. S\u00f3lo los dotados de competencia en materias esot\u00e9ricas, m\u00edsticas o religiosas estar\u00e1n en condiciones de elaborar hip\u00f3tesis de sentido. El Ciclo Bronwyn tambi\u00e9n tiene un origen cinematogr\u00e1fico. Nace del asombro que la proyecci\u00f3n<\/p>\n