{"id":1062,"date":"2016-05-25T16:28:00","date_gmt":"2016-05-25T16:28:00","guid":{"rendered":"https:\/\/cms.letraweb.org\/acercamiento-a-la-obra-de-carlos-castaneda-el-mito-del-guerrero\/"},"modified":"2016-05-25T16:28:00","modified_gmt":"2016-05-25T16:28:00","slug":"acercamiento-a-la-obra-de-carlos-castaneda-el-mito-del-guerrero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cms.letraweb.org\/en\/acercamiento-a-la-obra-de-carlos-castaneda-el-mito-del-guerrero\/","title":{"rendered":"Acercamiento a la obra de Carlos Castaneda: El mito del guerrero…"},"content":{"rendered":"

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Por V\u00edctor S\u00e1nchez<\/span><\/div>\n
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El \u00abGuerrero\u00bb no existe, es un mito. Un bell\u00edsimo mito de nuestro tiempo, que al igual que todos los mitos, tiene la funci\u00f3n de reflejar nuestras m\u00e1s nobles aspiraciones como mortales.<\/span><\/div>\n
Es una invitaci\u00f3n y una gu\u00eda para el ins\u00f3lito proceso de convertirnos en seres m\u00e1gicos mediante la encarnaci\u00f3n del mito. Todos los pueblos de la tierra y en todos los tiempos han tenido mitos. Mitos acordes a su altura moral y a sus inclinaciones. Mitos que son de hecho uno de los mejores reflejos de los pueblos y los hombres y mujeres que lo componen.<\/span><\/div>\n
Los mitos son en parte relatos. Relatos que la gente cuenta y que muchas veces se transmiten de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n. Antropol\u00f3gicamente, resulta absurdo cuestionar si estos relatos son \u00abreales\u00bb o \u00abficticios\u00bb. Los mitos son reales en tanto que cumplen con una funci\u00f3n real entre la gente.<\/span><\/div>\n
Es en los mitos donde los pueblos encuentran un espejo para reflejar su mejor rostro y a\u00fan su rostro desconocido. Es un espejo en donde se refleja la cara del otro. Ese otro que soy y sin embargo no soy. De ese otro que no soy pero que sue\u00f1o con ser. De ese otro que me refleja a m\u00ed mismo pero diferente; elevado, transfigurado y convertido en un ser con poder, con magia y sobre todo, libre.<\/span><\/div>\n
El mito es la esperanza perenne del hombre que a pesar de todos sus tropiezos, sigue so\u00f1ando \u00edntimamente en la posibilidad de una vida libre de contradicciones, libre de la opresi\u00f3n, de la violencia y de la vor\u00e1gine que compone buena parte de nuestra vida social.<\/span><\/div>\n
El mito es a la sociedad lo que los sue\u00f1os a los individuos; as\u00ed, el mito es el sue\u00f1o del Hombre, que nos susurra en el o\u00eddo promesas de belleza y libertad.
Desde el mito de Cristo, que siendo un hombre y a trav\u00e9s de una vida de purificaci\u00f3n y de servicio, se transfigura y se convierte en Dios, hasta los mitos de H\u00e9rcules, Quetzalc\u00f3atl, Buda y muchos otros, los temas son siempre los mismos: el hombre de profundas aspiraciones viviendo en un mundo que siempre est\u00e1 muy por debajo de ellas. El conflicto entre la sociedad en la que vive y las aspiraciones de su esp\u00edritu. La lucha, las dudas y las pruebas por las que tiene que atravesar para finalmente lograr su sue\u00f1o: trascender el caos y el aspecto miserable de la condici\u00f3n humana.<\/span><\/div>\n
Por otra parte, los mitos son una gu\u00eda para la acci\u00f3n. Un mapa de c\u00f3mo llegar a las realidades m\u00e1gicas que describen. Los mitos no existen para entretener, sino para promover formas de conducta y acciones concretas que permitan al hombre salir del caos en que suele vivir encerrado.<\/span><\/div>\n
Cuando el hombre no se pone a la altura de sus mitos y no es capaz de actuar en consecuencia, entonces los convierte en dogma y funda una religi\u00f3n. Cuando esto sucede, el mito pierde su papel liberador y se convierte en instrumento de opresi\u00f3n. Yo dir\u00eda que deja de ser mito. Mientras que el mito es algo para ser vivido, el dogma es algo para ser cre\u00eddo; el primero invita a la acci\u00f3n y el segundo a la sumisi\u00f3n. Las iglesias y sus ministros son intermediarios innecesarios que la mayor\u00eda de las veces entorpecen cuando no lo liquidan nuestro camino (que es nuestra \u00fanica vida) hacia la Libertad y el Conocimiento.<\/span><\/div>\n
Entre los pueblos mal llamados \u00abprimitivos\u00bb los mitos y los rituales est\u00e1n \u00edntimamente ligados. El rito, la ceremonia, es el tiempo \u00abfuera del tiempo\u00bb. Es el espacio donde los seres humanos ser\u00e1n transfigurados y habr\u00e1n de encarnar a los seres m\u00e1gicos de que les hablan sus canciones y leyendas. Es el tiempo m\u00e1gico en que los seres de poder, luz, amor y conocimiento vienen a la tierra y se igualan con los hombres, o dicho de otro modo, el tiempo en que los hombres se convierten en los seres m\u00e1gicos que sue\u00f1an ser.<\/span><\/div>\n
Yo he vivido esa magia con los huicholes, he visto desde adentro del ceremonial (porque no puede ser visto desde afuera), c\u00f3mo el Marakame se convierte en venado ma\u00edz peyote; c\u00f3mo Tatewari (el abuelo fuego) canta a trav\u00e9s de su boca y c\u00f3mo los hombres se convierten en peque\u00f1os soles. Y no es como algunos creen por el mero hecho de comer peyote que los huicholes pueden encarnar sus mitos en el ceremonial. Cualquiera puede comer peyote o alguna otra planta psicoactiva; pero necesitar\u00eda de la vida disciplinada del huichol y de su entrenamiento de toda una vida para sacar el provecho que ellos sacan al tener una \u00abvisi\u00f3n verdadera\u00bb, esto es; una visi\u00f3n que repercuta en mejores formas de vivir.<\/span><\/div>\n
Del mismo modo, El Camino del Guerrero, donde los Guerreros son seres m\u00e1gicos viviendo con alegr\u00eda y poder en medio de la sociedad de todos los d\u00edas, es un mito de nuestro tiempo. No porque los Guerreros o los Hombres de Conocimiento no tengan una existencia concreta que s\u00ed la tienen, sino porque tienen la misma funci\u00f3n que los dem\u00e1s mitos: reflejar nuestras m\u00e1s caras y dignas aspiraciones como mortales e invitarnos a tornarlas realidad.<\/span><\/div>\n
Don Juan le dec\u00eda a Carlos Castaneda, que uno no es nunca un Hombre de Conocimiento. Del mismo modo, uno no es nunca un Guerrero al menos no del todo aunque estemos siempre luchando por llegar a serlo, siempre estamos en camino, como Genaro hacia Ixtl\u00e1n. Para nosotros, el mito del guerrero es una maravillosa invitaci\u00f3n a encarnarlo y de ese modo volverlo real en nuestra propia persona. Empieza por el trabajo de llevar un poco de ese tiempo m\u00e1gico a nuestra vida de todos los d\u00edas, cuando en lugar de comportarnos como m\u00e1quinas que simplemente obedecen a una programaci\u00f3n ajena, elegimos el acto a prop\u00f3sito y \u00abel modo del Guerrero\u00bb. Esos momentos de luz en que dirigimos nuestra vida y lo que nos sucede desde adentro, son como el tiempo m\u00e1gico de una ceremonia, en que la vida nos habla personalmente y nosotros le entendemos, en que la vida se hace nuestra amiga y comprendemos lo que significa el poder y el conocimiento expresados no en la imaginaci\u00f3n, sino en acontecimientos concretos. El reto para el que sigue el Camino del Guerrero, es trabajar duro para conseguir que esos momentos m\u00e1gicos en que consigue encarnar el mito, sean cada vez m\u00e1s frecuentes y continuos, hasta que la magia predomine sobre la sumisi\u00f3n y la armon\u00eda sobre el caos. Hasta que su sue\u00f1o de poder y libertad predomine sobre la realidad ca\u00f3tica de la gente de todos los d\u00edas. Hasta que el sue\u00f1o se torne realidad.<\/span><\/div>\n
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Por V\u00edctor S\u00e1nchez El \u00abGuerrero\u00bb no existe, es un mito. Un bell\u00edsimo mito de nuestro tiempo, que al igual que todos los mitos, tiene la funci\u00f3n de reflejar nuestras m\u00e1s nobles aspiraciones como mortales. Es una invitaci\u00f3n y una gu\u00eda para el ins\u00f3lito proceso de convertirnos en seres m\u00e1gicos mediante la encarnaci\u00f3n del mito. Todos<\/p>\n