Entrevistas – Letraweb https://cms.letraweb.org/en Blog de Literatura y Arte Sat, 02 Dec 2023 02:05:39 +0000 en-US hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.1 https://cms.letraweb.org/wp-content/uploads/2022/11/cropped-icon-32x32.png Entrevistas – Letraweb https://cms.letraweb.org/en 32 32 CONVERSACIÓN CON HORACIO DE STEFANO https://cms.letraweb.org/en/horacio-de-stefano-sigo-un-camino-sin-lineamientos-realmente-libre-y-considero-que-esa-es-la-unica-manera-de-ser-legitimo/ https://cms.letraweb.org/en/horacio-de-stefano-sigo-un-camino-sin-lineamientos-realmente-libre-y-considero-que-esa-es-la-unica-manera-de-ser-legitimo/#comments Tue, 05 Sep 2023 15:08:52 +0000 https://cms.letraweb.org/?p=2121 Continuar leyendo]]>

Por Martha Jacqueline Iglesias Herrera

Desde Argentina llega a Letraweb, el poeta y cantautor: Horacio De Stefano.

JK: Ante todo, es un gran placer volver a entrevistarte luego de tantos años transcurridos. Desde tu punto de vista como creador, ¿qué crees haber ganado? ¿qué crees haber perdido?

Muchas gracias por volver a entrevistarme. Que sea una conversación más que una entrevista. Seguramente que, con el tiempo y el ejercicio del oficio, se gana experiencia, visualización, contenido. Le puedo sumar coraje, el coraje de enfrentarme a las reglas y romperlas… creo que la rebeldía, hasta con el mismo elemento de trabajo (en este caso la palabra) es una de las mayores herramientas para la proyección del artista. Con respecto a haber perdido algo, no sabría decirte, quizá lo necesario… sólo estoy más viejo.

JK: Si reflexionáramos sobre el papel de la poesía y la música en la sociedad actual, ¿cómo crees que estas formas de expresión artística pueden influir en la manera en que las personas piensan, sienten y se relacionan entre sí?

Es un espejo… dime qué música escuchas y te diré quién eres…  en realidad, uno de los mayores inconvenientes que atraviesa el arte en la actualidad, es que las mayorías ya no asisten al arte, no escuchan música, no leen libros, no ven buen cine, no contemplan pinturas, esculturas, fotografías, murales… desde hace años la gente “consume” lo que sea que se parezca un poco al arte. Y, por supuesto, es más simple y menos oneroso confeccionar y vender un producto de baja calidad y consumo masivo, que crear una obra de arte. Quizá me amplío respecto de tu pregunta, no hablo sólo de música y poesía, sino de arte en general. Un espejo… para sociedad de poco contenido filosófico, se venden productos de menor valor social. En algún momento, las sociedades dejaron de pensar y sentir, y comenzaron a consumir comida y arte chatarra.

JK: ¿Cómo describirías la relación entre la poesía y la identidad nacional en tu obra, y cómo consideras que ha influido la realidad sociopolítica de Argentina en tu escritura?

La relación entre mi poesía y la Argentina no es tanto de identidad nacional, sino “popular”. Lo diferencio porque en realidad no me identifico mucho con la actual identidad de mi país, un país mezquino y sin pertenencia, donde los ciudadanos han decidido ignorar al que está más allá de su ombligo, es decir, a todo el mundo. En tal sentido, mi poesía acusa una raigambre que abarca las culturas, realidades y costumbres de los pueblos sudamericanos… y es que me siento hermano de todo aquel que viva y sienta a nuestra tierra con el amor de un hijo. Suelo decir Sudamérica, sin embargo, emocionalmente me refiero a Latinoamérica… desde el límite norte de México, y hasta el Faro del Fin del Mundo, ahí y así de extensa mi patria. Pues bien, mi relación poética con la identidad es ésa… no hay países, hay una gran región madre.

En cuanto a la influencia de las realidades sociopolíticas siento muy parecido. Por supuesto que la lucha del pueblo argentino contra las dictaduras marcó con fuego mi alma. En la actualidad, la exagerada desigualdad económica, el terrible desprecio de gobiernos y empresas por la clase trabajadora, el infame olvido de justicia, la indiferencia ante el hambre y la enfermedad de las poblaciones más vulnerables… todo eso sigue alimentando el fuego que marca mi desprecio por gobiernos y empresas de este país.

JK: La poesía es un medio en el que el lenguaje adquiere una dimensión especial, a menudo más allá de su significado literal. ¿Cómo abordas la experimentación con la forma y el lenguaje en tu poesía, y de qué manera crees que esto afecte la experiencia del lector?

En verdad, no suelo analizar mucho este aspecto del lenguaje poético. Sigo un camino sin lineamientos, realmente libre, y considero que ésa es la única manera de ser legítimo. En la libertad de la creación poética me encuentro con quien soy en lo más profundo, y eso me lleva incluso a identificarme en el universo, a verme en toda mi expresión, confirmando mis sentimientos y pensamientos más elementales.

Por otro lado, con la poesía no experimento. Sólo me arrimo a su abismo y salto. El lector tendrá de mí lo genuino, un pájaro, un perro, una piedra… eso que soy. Luego, es bueno poder llegar al lector con eso que soy. O me quedaré atascado en el camino si no llego. No creo en la poesía incomprensible; tampoco en la poesía sin metáforas ni recovecos. No creo en la poesía elitista o erudita; hablo como hablan mis hermanos y hermanas, pues a ello quiero llegar.

JK: La inspiración poética puede manifestarse de diferentes maneras y en diferentes momentos. ¿Qué procesos, rituales o circunstancias te ayudan a encontrar la chispa creativa?

A veces una palabra ajena, una mirada detenida en algo o alguien, un sonido perdido, el recuerdo de una conversación, una foto antigua… cualquier manifestación instantánea y sencilla de la vida puede traerme un poema. Pero sí tengo pequeños rituales para introducirme en el instante de la poesía e invocar a esos “espíritus guía” que me narran sus viajes (así lo creo en verdad)… una copa de vino (y al lado la botella, claro), cigarrillos, palo santo quemándose… es todo.

JK: En 2015 tuve el placer de recibir en casa tu novela: «Los Libres». Particularmente me pareció una obra muy bien estructurada, donde dibujas con total maestría, como un excelente acuarelista de la palabra, las voces que la forman. ¿Cómo nació esta historia? ¿Cuál es tu proceso creativo para desarrollar personajes tan convincentes, y qué consideraciones tienes en cuenta para que sean auténticos y realistas dentro de la trama de la obra?

Permitime ponerlo en contexto antes de responder. Para la poesía soy salvajemente libre, la dejo ser. Pues cuando encaro una novela soy aún más salvaje y libre, sólo cambio el estilo de expresarlo. En eso soy muy personal, no sigo pautas o reglas literarias. Quizá por no tener estudio alguno de literatura es que fui forjando mi camino desde el oído… ¿cómo es eso? Simple: escucho la historia a través de la narración de los personajes, y ellos me cuentan el camino de la novela. Observo al personaje que origina todo, lo observo, camino por las calles que él me lleva, veo la vida según sus ojos. Y escucho, escucho a los personajes, escucho la historia. Si no me atrapa, si no me parece verosímil, si me parece vacía, aburrida o sin alma, pues no sirve. En muchas ocasiones (justamente en “los libres”, mi cabeza quería llevar la trama hacia un lado, pero los personajes se resistían; simplemente demostrándome que anhelaban otras cosas me hacían saber que el camino era otro. Y ellos ganan siempre.

Básicamente, y contrariamente a lo imaginado para un escritor, cuando abordo una poesía o una novela, no pienso, no analizo, no calculo. Siento y voy.

JK: ¿Cómo decides la estructura de tus novelas y qué técnicas utilizas para mantener el interés del lector a lo largo de la historia, considerando que las expectativas estéticas y narrativas evolucionan constantemente?

Continuando con lo anterior, no decido absolutamente nada con respecto a estructuras o técnicas, ni observo cuestiones de estética desarrolladas por la literatura del momento; de hecho, no creo ni confío en las tendencias artísticas basadas en movimientos actuales. La creación es (y debe ser) lo suficientemente libre como para no fijarse a moldes, modelos o tendencias. Simplemente hago y deshago de acuerdo al propio interés de la historia (o el poema) y, como dije, oigo… oigo la historia. Si pierdo el interés, pues considero que mucho antes lo perdió el lector. A otra cosa. A empezar de nuevo.

JK: La trova es un género caracterizado por su profundidad lírica y su capacidad para contar historias emocionales. En el caso de la trova argentina, la misma ha sido influenciada por diversas corrientes musicales, desde el folklore hasta el tango. Como cantautor, ¿te has nutrido de estas influencias para desarrollar tu propio estilo? ¿Cómo enfrentas el desafío de crear letras que sean tanto poéticas como accesibles para el público?

Tanto el tango como las distintas manifestaciones folklóricas latinoamericanas y el llamado “rock argentino” engrosaron raíces en mi oficio. Artistas como Raúl Carnota, Violeta Parra, Vinicius de Moraes, Atahualpa Yupanqui, Cuchi Leguizamón, fueron quienes más notoriamente modificaron mi forma de sentir a la canción en su cuerpo (música y poesía), la modificaron desde el instinto y la emoción. Silvio Rodríguez todavía intenta explicarme ese camino que voy aprendiendo mientras hago.

Respecto a la lírica y la aceptación del público, bueno, sé que no escribo para las mayorías actuales, y me alegra que así sea. En la actualidad, el pensamiento filosófico y el sentimiento profundo no son precisamente lo más consumido. Para un público que escucha lo mismo en un bocinazo que en un campanario, no me preocupa demasiado ser el elegido de sus gustos. Estoy con quienes se conmueven con la lluvia, con el sonido de una chapa temblando en el viento, con un aullido lejano o cercano… estoy con el que escucha la voz del trueno.

JK: La trova ha sido un género que ha evolucionado a lo largo del tiempo. ¿Cuál crees que sea el rol de los cantautores contemporáneos para mantener viva esta tradición, y cómo incorporas elementos innovadores en tu música?

El alma del cantautor. La sangre de la obra. La necesidad de no callar ante la injusticia, el deseo de llevar a los labios la melodía de las palabras más bellas, invocando al amor con la misma intensidad que a la realidad de lo cotidiano… creo que así se mantiene vivo el latido de la trova.

No hago esfuerzos por incorporar innovaciones a la música (ni a la poesía)… sólo sigo melodías que me atraviesan la piel. Me incorporo a la realidad actual (que siempre es momentánea) e incorporo herencias, recuerdos, huellas, y así proyecto el salto al vacío. La idea es volar.

JK: Ya para concluir, si tuvieras que definir un sueño: ¿qué nombre le pondrías?

Chakana

]]>
https://cms.letraweb.org/en/horacio-de-stefano-sigo-un-camino-sin-lineamientos-realmente-libre-y-considero-que-esa-es-la-unica-manera-de-ser-legitimo/feed/ 2
VÍCTOR MORATA: «La muerte siempre ha sido un tema recurrente en mis relatos. Pero no el único. Cada escrito es hijo de su tiempo. Y cada tiempo está sometido a las circunstancias de su creador. Cada palabra, al igual que la muerte, tiene su hora». https://cms.letraweb.org/en/victor-morata-la-muerte-siempre-ha-sido-un-tema-recurrente-en-mis-relatos-pero-no-el-unico-cada-escrito-es-hijo-de-su-tiempo-y-cada-tiempo-esta-sometido-a-las-circunstancias-de-su-creador-cada-p/ https://cms.letraweb.org/en/victor-morata-la-muerte-siempre-ha-sido-un-tema-recurrente-en-mis-relatos-pero-no-el-unico-cada-escrito-es-hijo-de-su-tiempo-y-cada-tiempo-esta-sometido-a-las-circunstancias-de-su-creador-cada-p/#respond Sat, 11 Dec 2021 05:03:00 +0000 https://cms.letraweb.org/victor-morata-la-muerte-siempre-ha-sido-un-tema-recurrente-en-mis-relatos-pero-no-el-unico-cada-escrito-es-hijo-de-su-tiempo-y-cada-tiempo-esta-sometido-a-las-circunstancias-de-su-creador-cada-p/ Continuar leyendo]]>                                                                            por Martha Jacqueline Iglesias Herrera

Desde España llega a Letraweb un escritor que admiro mucho: Víctor Morata. Tuve el honor de entrevistarlo por primera vez en el año 2008. Desde entonces hemos estrechado lazos de amistad recorriendo el fascinante mundo de la escritura. Dotado de una gran sensibilidad, Víctor siempre ofrece una mano amiga con la que contar. Ha sido para mí un apoyo invaluable. Hoy, trece años después, tengo la satisfacción de volver a entrevistarlo, esta vez a raíz de la publicación de su novela: «Siervos de la Guadaña», obra cuya lectura he disfrutado muchísimo y que me ha convencido de que Morata marcará una huella importante en el mundo de la literatura.

Sobre él podemos decir que es autor de más de 350 relatos cortos, 40 microrrelatos y 13 novelas. Ha sido ganador del VII Yoescribo de relato y finalista de otros concursos como el de Aullidos

Ha publicado relatos en antologías de TombooktúDHEl País Literario y Holocubierta y también en fanzines literarios como el de Horror Hispano o La Gárgola

Ha publicado en revistas como la argentina Insomnia o la madrileña Voces

Ha participado en proyectos colaborativos como la novela de La historia de Almos

También ha colaborado con reseñas literarias en páginas como Propera Parada: Cultura La jungla de las Letras.

Siervos de la Guadaña es su primera novela publicada.

JK: Víctor, es un gran placer volver a entrevistarte después de tantos años. Quiero comenzar preguntándote: en el tiempo transcurrido, ¿qué crees haber ganado? ¿Qué crees haber perdido?

El placer es mío. Llevaba mucho tiempo alejado de las redes de forma activa y, ahora, he vuelto con energías renovadas.

En todo este tiempo creo haber ganado experiencia y madurez en mi estilo, capacidad de abordaje de nuevos proyectos y una visión más amplia de cuanto me rodea no solo a nivel editorial, sino también vital. No han sido años de reclusión vana, sino que ha habido detrás una (re)construcción concienzuda y un trabajo constante para mejorar y crecer y así poder llegar a donde deseo. Tal vez, por eso, también he perdido el miedo a enfrentarme a determinadas situaciones y personas y aprender a decir que no cuando es necesario. En general, sin embargo, creo que todo han sido ganancias, aunque no siempre las viera de ese modo y haya tenido que lidiar durante el proceso con muchos conflictos tanto internos como externos. Proceso, por cierto, que aún continúa. 


JK: Hace poco que ha salido a la venta tu última novela: «Siervos de la Guadaña». Háblanos un poco acerca del proceso de su creación.

«Siervos de la Guadaña» ha sido una obra nacida de las entrañas y con un estilo al que me acerqué fruto de experimentos anteriores. Quería escribir algo cercano, sin ambages ni demasiadas florituras. Quería que fuese lo más crudo y directo posible, pero sin adentrarme en el sensacionalismo del que beben muchos medios de comunicación o ser demasiado visceral (literalmente hablando). De un tiempo a esta parte, aprendí que un buen plan siempre trae consigo mejores resultados y yo trabajo mucho como si mi nueva obra fuese una cebolla y tuviera que ir capa por capa. Primero creo un boceto simple y general de la novela. Luego lo desarrollo. En cualquier punto puede suceder que se caiga porque presienta que no funciona como novela. Después creo los capítulos, un boceto simple de una o dos frases y luego los desarrollo a conciencia antes de ponerme a escribir. Cuando comienzo a escribir ya sé, en un 90%, cómo empieza, se desenvuelve y acaba la historia y eso hace que pueda escribir de forma más fluida. Adquirir esta dinámica me ha llevado años de búsqueda y sé que no a todos les funciona y que no siempre es el modo más adecuado, pero, para mí, ha sido un descubrimiento maravilloso. Además del bocetado de la historia, también hago lo propio con los escenarios, los personajes, acontecimientos relevantes concretos, etc. Todo lo que pueda atar de antemano, lo ato tanto como me sea posible. Si bien, siempre hay momentos en que uno puede tomar otros caminos, creo que es muy útil saber cuáles son o, al menos, cuáles decido no transitar. Con «Siervos de la Guadaña» ha sido así.  

JK: ¿Con qué personaje te sientes más identificado en «Siervos de la Guadaña» y por qué?

No es que me sienta identificado con ninguno de los personajes de mi novela. Considero que todos tienen algo de mí o yo algo de ellos, en mayor o menor medida. Al fin y al cabo, todos han nacido de mí. Sin embargo, por el hecho de ser padre, quizá me siento más cercano a Eladio. Él es lo opuesto a mí en muchos sentidos, pero en lo que se refiere a conflictos, a veces se me parece demasiado. Me refiero a conflictos internos. La culpabilidad, la nostalgia, la sensación de insuficiencia o esa voz que te dice que todo está mal siempre y que no puedes hacer nada para remediarlo son aspectos que de forma exagerada han recalado sobre este personaje. Eso y su ansiedad reflejada en la comida. En eso también me parezco a él y por eso entiendo esa salida como una vía de escape. Así y todo, aquello en lo que más me parezco es quizá en el amor que profesa hacia su hija. Creo que he tomado mis miedos y les he dado la vuelta, he puesto a Eladio en la peor de las situaciones familiares dentro de mi imaginario de pesadillas y por eso siento simpatía por él. Y porque, durante mucho tiempo, me he sentido como él, un paria en una sociedad que se rige por principios moralmente cuestionables pero con capacidad para juzgar y sentenciar sin miramientos los errores de otros y no los propios.  


JK: En «Siervos de la Guadaña» haces un crudo retrato de la sociedad. Si estuviera en tus manos hacer algo para cambiar la marginalidad en que viven algunos sectores de la población, ¿qué harías?

Si te soy sincero, no lo sé. No tengo la más absoluta idea. Hace años era más optimista, un idealista que creía en utopías y cuentos de hadas, pero la propia sociedad y quienes viven en ella han provocado que cambie de opinión o, al menos, la matice al respecto. Considero que la riqueza y el poder están mal repartidos, pero eso no quiere decir que todo el mundo merezca ser inmensamente rico o todo lo contrario. Creo en el afán de superación y lucha y en nuestras capacidades como seres humanos. Si bien, para ser totalmente justos, sería necesario que todo miembro de la sociedad partiese del mismo punto, en igualdad de recursos y con las mismas oportunidades. Un equilibrio utópico por razones evidentes y que no todos aprovecharían de la misma forma. Creo que para cambiar esa marginalidad habría que empezar por cambiar el modo de pensar y empezar a vernos como un nosotros en conjunto en lugar de como partes diferenciadas de un todo. Por desgracia, si miramos hacia la clase política, que son quienes, motivados por los grandes empresarios, dirigen el país, podemos hacernos una idea de lo divididos que estamos como sociedad y lo difícil que se hace una reconciliación. 


JK: Tu lanzamiento como autor viene acompañado de una nueva imagen distinta a la que estamos acostumbrados. ¿A qué se debe este cambio? ¿Qué impresión deseas transmitir a tus lectores?

En realidad no ha sido un cambio de imagen como tal. Esto deviene más bien de un proceso de aceptación y crecimiento, a la vez que de negativa a aceptar la imposición de otros. Es una tendencia social que se ve a menudo, lo de querer cambiar lo que nos incomoda para poder seguir disfrutando de ello a nuestro modo. Este soy yo y me ha llevado un tiempo aceptarme tal y como soy, ni más ni menos. Este cambio es el resultado de esa madurez y de asumir un rol definido por mí mismo y no por otros. Me ha costado mucho tiempo y esfuerzo poder llamarme «escritor» a mí mismo, más aún, hacerlo de forma pública, pero es lo que soy. Mi «Síndrome del Impostor» siempre está al acecho complicando esta transición, pero la sociedad misma no pone las cosas fáciles. El que más y el que menos trata de imponer sus normas y establecer como prioritario, cuando no único, su punto de vista. Es complicado desprenderse de lo socialmente «correcto» cuando llevas toda la vida mamando de ello. Te dicen lo que tienes que hacer, cómo tienes que vestir, qué tienes que comer o no, cómo tienes que actuar y comportarte… para al final darte cuenta de su hipocresía.

La impresión que quiero transmitir es la de seriedad y transparencia en todo lo que hago. Esta nueva imagen es un «mira, este soy yo, te guste o no». Digamos que antes «pretendía» ser un escritor con una imagen socialmente preestablecida según los cánones y ahora «soy» un escritor con la imagen que tengo, no la que otros quieren que tenga o esperan. No voy a negar que esto atiende también a fines de marketing, pues quería aportar un toque oscuro y, tal vez, tétrico, a mi figura como escritor, algo acorde con mis gustos artísticos y con lo que hago. En este sentido, Fátima Ruiz, que es una artista con unas obras fascinantes, me ha ayudado mucho a sacar ese lado más oscuro. No obstante, soy consciente de que el cambio es una constante y mañana puede que tenga otra imagen y otro modo de encarar todo esto. Y, aún entonces, estará bien porque habrá sido una decisión meditada y llevada a cabo por mí. No me gustan los cambios, pero tampoco me asustan. 

JK: En los últimos años, ¿has implementado algún ritual a la hora de escribir?

Mis rituales han cambiado mucho a lo largo de los últimos años y uno de ellos, el más importante, ha sido el que compete al modo de escribir y enfrentarme a cada nueva novela o proyecto. Necesito tener todo lo más atado posible: personajes y su relación entre ellos, así como sus historias personales, escenarios, trama, desenlace. Además, me gusta escribir en soledad y en silencio. Cuando escribo, el mundo deja de existir y, si alguien interrumpe ese proceso y me saca de mi cabeza, rompe el foco y la linea de pensamiento y luego, aunque no tardo en reenganchar, puede que pierda algo importante en ese lapso. A veces me gusta poner incienso o el humidificador, otras, si no es escritura pura y dura (por ejemplo, durante los bocetos más simples), me gusta ponerme algo de música. En ocasiones también he usado música relacionada con lo que estoy escribiendo e incluso grabaciones con el ruido de fondo de una ciudad, un bar o cualquier otro escenario que pueda ayudarme a meterme dentro, pero no es lo habitual. De todos modos, mi mayor ritual es la rutina diaria y procurar no saltármela. Tener un horario es crucial para mí, porque me ayuda a estar centrado y sentir que avanzo. Por lo demás, no me considero un excéntrico de los rituales ni creo que haga nada bizarro ni fuera de lo común. 


JK: ¿Qué aspectos significativos de tu existencia pueden observarse en tus últimas obras?

Es inevitable que la existencia de quien escribe se cuele por las rendijas de su escritura, aunque sea de forma inconsciente y a veces no se vea claramente. En mis obras suele haber siempre un trasfondo de esperanza y, aunque soy un tipo racional que siempre busca justificación a todo lo que sucede, también un poco de dramatismo vital. Porque la vida siempre nos sorprende, para bien o para mal, y hay que tirar de optimismo para seguir adelante y no hundirse en el barro. En «Siervos de la Guadaña» se respira ese optimismo desganado como un poso que perdura y mantiene la esperanza viva, pero en coma. En estos últimos años he visto morir a mucha gente, personas que me importaban y que amaba, y otras que mantenía vivas en mi recuerdo apenas por un hilo. Todas esas muertes han tenido su trascendencia y todas ellas son un mensaje claro de que nadie escapa a la muerte. El dinero y el poder pueden comprar tiempo y calidad de vida, pero la guadaña cae para todos tarde o temprano. Quizá ese aspecto, el de la muerte cercana y la asunción de su inminente llegada, sea el más observable en esta novela. En el resto puede que también, la muerte siempre ha sido un tema recurrente en mis relatos. Pero no el único. Cada escrito es hijo de su tiempo. Y cada tiempo está sometido a las circunstancias de su creador. Cada palabra, al igual que la muerte, tiene su hora.  


JK: ¿Cómo te enfrentas a la página en blanco? ¿Algún consejo para los que transitan por primera vez este camino de la escritura?

Creo que a la página en blanco y la escritura en general hay que enfrentarse sobre todo sin excusas. La inspiración es algo que no acude a menudo, pero, como ya decía alguien, yo prefiero que me pille trabajando, escribiendo, así que no dejo que la hoja en blanco me domine o tenga el control. Si no me siento capacitado o inspirado, si hay más excusas que ganas, escribo sin más: ya habrá tiempo de corregir o reescribir más tarde. A veces, por raro que parezca, incluso con dolor de cabeza (que en mi caso es una excusa perfecta porque me inutiliza bastante) me he sentado a escribir y, después de todo, lo escrito ha resultado lo mejor que he hecho en días o semanas. Otras veces, sucede lo contrario y un día inspirado no hago más que escribir de forma inconexa o no encuentro las palabras apropiadas. 

Mi consejo para aquellos que se adentran por primera vez en este mundo tan solitario y poco agradecido es que, si de verdad es lo que quieren, que no desistan, que no se rindan y que encuentren fórmulas para aprender, crecer y disfrutar escribiendo. Y no solo escribiendo. Escribir no es solo teclear o garabatear, sino todo el proceso desde que nace la idea como una semilla y va creciendo en tu cabeza, desde que bocetas las primeras palabras o surgen las primeras frases maestras, esas que sabes que tienen que encajar en alguna parte del relato. Escribir va mucho más allá de una tarde o unas horas sentado frente a la pantalla del ordenador, la máquina de escribir o un cuaderno. Todo empieza en la mente y sus tentáculos lo abarcan todo y están al acecho en todo momento. Si quieres escribir, déjate de excusas y hazlo. Lo mismo si no quieres hacerlo. Yo empecé creando relatos como ejercicio. Cogía tres palabras al azar del diccionario y un tema concreto y forzaba la escritura. Unas veces salía mejor y otras peor, pero algo salía siempre. De haberme cruzado de brazos en espera de las musas, no habría salido absolutamente nada, salvo una profunda e incoherente frustración. 


JK: El acto de escribir lo consideras: ¿por inspiración o por oficio?

La inspiración es para quienes tienen talento y, aún así, muchos la desaprovechan. Yo no me considero ni un genio ni un escritor talentoso, por eso me gusta establecer mis horarios y mi rutina y evito, en todo lo posible, saltármela. Está claro que hay ocasiones en que no puedes eludir tus responsabilidades o surgen imprevistos, pero, en circunstancias normales procuro ser responsable con la obra que tengo entre manos. Se podría decir que el acto de escribir, en mi caso, es un 99% oficio y un 1% inspiración. Y, a veces, esta última necesita un empujoncito que consigo desconectando con el trabajo de otros, viendo series y leyendo, dejando que el arte de otros despierte algo en mí y motive mis ganas de crear. Es eso de que «el arte inspira al arte». Me ha pasado muchas veces que un cuadro, una fotografía, un pasaje literario o una escena de una película o una serie han despertado una idea, que no necesariamente estaba directamente relacionada, y he tenido que correr a apuntarla antes de que se me olvidara. Incluso me ha pasado con una conversación, como en el caso de «Siervos de la Guadaña», que nació de una charla casual sobre un videojuego que no conozco y al que nunca he jugado. Luego, si se desarrolla y llega a alguna parte o no, eso ya es otra historia, pero si no lo hago, la idea desaparece, por lo general, para siempre. Quienes han vivido ese momento conocen la sensación, el éxtasis de euforia repentina, la iluminación inesperada por la llegada de una idea que a priori se revela brillante. Se produce toda una catarsis que, bien conducida, puede llegar a parir una gran obra o, al menos, una decente. 


JK: La humanidad ha vivido un período muy difícil producto de la pandemia en los últimos dos años. ¿Esta situación ha influido en tu labor como creador? ¿Cómo has sobrellevado esta crisis mundial?

La pandemia ha sido un duro golpe para todos. En mi caso, perdimos a mi suegro casi al principio de todo esto y eso nos dejó muy tocados a todos. De la noche a la mañana, ya no parecía una broma ni un chisme de los gobiernos y sentías que morir podía ser algo tan fácil como respirar. El miedo, el dolor y la pena provocaron que apenas pudiera hacer nada durante un tiempo y tuve que dedicarme a otras labores más mecánicas relacionadas con la escritura, pero el duelo fue difícil. Sin embargo, fue en este periodo donde tomé decisiones drásticas sobre mi futuro, donde mi madurez dio un paso adelante y comencé a ver las cosas de otro modo. Empecé a considerar lo efímero de las cosas y las personas y lo inútil que resultan a veces determinados miedos infundados. Así que lo único que podía hacer para seguir adelante era crear y eso hice. Ha sido una etapa bastante productiva. Además, fue durante esta crisis cuando senté las bases de mi nuevo modo de trabajo de manera satisfactoria. Cambió mi perspectiva del mundo y las personas que ya eran importantes para mí, cobraron una nueva dimensión. No quiero decir con esto que sobrellevarla haya sido fácil, aún hoy no lo es. Esta crisis nos ha herido tanto que ya nada podrá volver a ser lo que era y toca superarlo cada día. 

JK: ¿Cuáles son tus proyectos futuros? ¿Alguna nueva obra en proyecto?

No me gusta hablar de mis proyectos futuros. Principalmente porque aún no tengo decidido cuál abordar y soy un poco maniático al respecto. Sí que diré que me gustaría reescribir una noveleta de corte juvenil que cree hace años para mejorarla y también terminar de escribir el tercer volumen de una trilogía que tuve que abandonar a medias porque me vi superado por la envergadura que estaba cobrando la obra y que no sé si me pillará algún día con las fuerzas y la capacidad mental para volver a abordarla. Por otra parte, tengo muchas ideas. Semillas no me faltan. Y van surgiendo más a medida que voy trabajando. Algunas son meras líneas. Otras ya tienen un borrador más extenso y un conato de worldbuilding, pero, por el momento, no hay nada cerrado sobre qué voy a hacer ahora. Como siempre, escogeré la idea que más me atraiga en ese momento y la desarrollaré para ver si me cuadra o no. Si pasa todos los filtros y fases, entonces tocará ponerse a escribir. También es cierto que, dedicándome en exclusiva a esto, el Síndrome del Impostor no deja de susurrarme que abandone y me ponga a hacer cualquier otra cosa más productiva y decente antes de que sea demasiado tarde y no son pocas las veces que he estado tentado de hacerle caso, porque, al final, las horas de aislamiento, los calentamientos de cabeza, el sacrificio y todo lo que implica económicamente parece no compensar. Pero bueno, de momento aquí sigo y no tengo intención de tirar la toalla. Al fin y al cabo, estoy haciendo lo que quiero, que es escribir. 


JK: Si tuvieras que en unas pocas palabras darle un mensaje al mundo, ¿qué le dirías?

Si pudiera dar un mensaje al mundo y que este verdaderamente calara en las mentes de quienes me escucharan, les diría en primer lugar que no actuasen como unos cabrones egoístas y en segundo lugar que si tienen claro el camino que quieren seguir, que lo hagan y que persigan la excelencia, que lo hagan siempre dando lo mejor de sí mismos, sin joder a otros y, por supuesto, sin dejar que otros te jodan a ti. Siempre habrá celos y envidias, personas con el corazón podrido y egoístas que intentarán frenarte porque la luz les deslumbra y necesitan que su fracaso se extienda a otros para no sentirse inferiores (a veces por no haberlo intentado siquiera), pero no hay que olvidar que también encontraremos su contrapartida en toda esa buena gente que da sin esperar nada a cambio, que apoya y hace crecer y, por supuesto, que se alegra con los éxitos de los demás. Me encanta cuando un artista se alegra por los éxitos del otro, los comparte, los difunde con alegría genuina y, además, le motiva a crear también. El arte es alimento no sólo para el propio artista, sino para todos aquellos artistas que son capaces de apreciarlo. Así que el mensaje para el mundo es que creen y amen, que hagan lo que hagan, lo hagan con pasión. Da igual que sean artistas, lo importante es que lo que hagan les haga felices. Creo que mucha de la mierda que hay en el mundo es por culpa, precisamente, de la infelicidad. De ahí nacen el odio, las mentiras y las envidias. No vivamos jodiendo a otros, en cualquier caso, intentemos hacerles la vida más fácil. Así de sencillo. Basta con que lo hagamos de a uno. Ya está. Sed buena gente. Sed gente feliz. 

                                                                                           Web del autor: http://www.victormorata.com
]]>
https://cms.letraweb.org/en/victor-morata-la-muerte-siempre-ha-sido-un-tema-recurrente-en-mis-relatos-pero-no-el-unico-cada-escrito-es-hijo-de-su-tiempo-y-cada-tiempo-esta-sometido-a-las-circunstancias-de-su-creador-cada-p/feed/ 0
ARMANDO RODERA: “El oficio de escritor es duro y sacrificado, un trabajo solitario en el que inviertes muchas horas de tu tiempo”. https://cms.letraweb.org/en/armando-rodera-el-oficio-de-escritor-es-duro-y-sacrificado-un-trabajo-solitario-en-el-que-inviertes-muchas-horas-de-tu-tiempo/ https://cms.letraweb.org/en/armando-rodera-el-oficio-de-escritor-es-duro-y-sacrificado-un-trabajo-solitario-en-el-que-inviertes-muchas-horas-de-tu-tiempo/#respond Mon, 22 Feb 2021 18:40:00 +0000 https://cms.letraweb.org/armando-rodera-el-oficio-de-escritor-es-duro-y-sacrificado-un-trabajo-solitario-en-el-que-inviertes-muchas-horas-de-tu-tiempo/ Continuar leyendo]]>

 

Por Martha Jacqueline Iglesias Herrera

 

Para la primera entrevista de este 2021 tengo el placer de invitar en Letraweb al excelente escritor español: Armando Rodera.

Sobre él podemos decir que es uno de los pioneros de la publicación digital en España. Gracias a su éxito en Amazon, publicó en 2012 su opera prima “El enigma de los vencidos” con Ediciones B. Su exitosa novela “El color de la maldad” se convirtió en el thriller policial en español más vendido en Amazon.com durante tres años consecutivos y llamó la atención de la editorial americana Thomas & Mercer, que publicó la versión anglosajona en 2014, ‘Color of evil’.

Publicó también de manera independiente “La rebeldía del alma”, una arriesgada y original trama con suspense, drama, romance y una pizca de novela negra que se convirtió en número 1 global de Amazon.es. Otras obras suyas en Amazon son los thrillers “Juego de identidades” o “Caos absoluto”.

En 2015 el grupo editorial de Amazon Publishing desembarcó en España y comenzó su andadura con su novela “La posada del viajero”. Esta obra de ficción histórica y aventuras se convirtió en el tercer ebook más vendido en España en 2016, sólo por detrás de Juan Gómez Jurado y Jöel Dicker.

En 2017 Amazon Publishing reeditó una nueva versión de “El color de la maldad”, acompañada de una nueva obra con los mismos protagonistas titulada “El aroma del miedo”, un thriller policial ambientado en la costa valenciana que trata sobre mafias internacionales y corrupción al más alto nivel.

A lo largo de estos años varios de los libros de Armando Rodera han sido número 1 en formato digital en las tiendas Kindle de España, Francia, Italia, Brasil, USA, UK, Canadá o Australia.

Le damos la bienvenida en nuestro espacio y espero que esta entrevista sea de gran interés para nuestros lectores.

 

JK: Armando, cuéntanos de tus primeros pasos en el mundo literario. ¿A qué edad comenzó tu inclinación por escribir y qué es lo que más valoras de tu desempeño como escritor?

He escrito desde pequeño, ya fueran cartas manuscritas o pequeños relatos. Con 11 o 12 años gané un concurso de cuentos en el colegio. No fue hasta finales del año 2003, una época de bastantes cambios en mi vida, tanto personales, como familiares y profesionales, cuando decidí dar el gran salto y me lancé con mi primera novela. Un punto de inflexión en el que también tuvo mucho que ver la lectura de la fantástica “La sombra del viento”, del tristemente fallecido Carlos Ruiz Zafón. Me dije a mí mismo que yo también quería algún día escribir una gran obra y si conseguía que alguno de mis posibles futuros lectores llegara a sentir la décima parte de lo que yo había experimentado leyendo esa novela, me podía dar por satisfecho.

Quizás lo que más valoro es que mis obras hayan podido llegar a lectores de todo el mundo, incluso en un idioma que no es el mío, como cuando tradujeron uno de mis libros al inglés. El oficio de escritor es duro y sacrificado, un trabajo solitario en el que inviertes muchas horas de tu tiempo, robándoselas a tus seres queridos o a otro tipo de actividades en las que quizás también te puedes realizar como persona. Pero el que escriba me entenderá, es como una droga. Tienes que escribir para sentirte vivo, lo necesitas como el aire que respiras. Y por supuesto que también es muy gratificante, sobre todo cuando hablas con lectores que han disfrutado con tus obras. Eso es lo mejor de todo este proceso.

JK: ¿Eres un escritor de rituales? Entiéndase horarios fijos, costumbres…

No soy demasiado de rituales. Cuando estoy inmerso en el proceso de creación de una novela intento escribir todos los días, aunque sea un poco. Normalmente repaso lo escrito el día anterior y después escribo 3 o 4 páginas del tirón, aunque en algunos días inspirados puedes llegar a 10 o 12, depende del momento y de cada proyecto.

Me gusta escribir con luz natural, preferentemente por la mañana. Con mi trabajo actual eso no es posible, por lo que entonces tengo que dedicar los fines de semana y algunas tardes para sacar adelante mis proyectos. Necesito silencio y no tener a nadie alrededor para concentrarme, aunque alguna vez he escrito con música clásica suave de fondo.

 

JK: Has sido uno de los pioneros de la publicación digital en España. Gracias a tu éxito en Amazon lanzaste tu ópera prima “El enigma de los vencidos” con Ediciones B. ¿Qué significó para ti publicar con esta editorial?

En ese momento Ediciones B apostó por autores desconocidos que se estaban haciendo un hueco en el mercado digital a través de Amazon y lanzaron una gran campaña publicitaria. Salimos en medios de prensa nacional en España y presentamos los libros en el parque del Retiro de Madrid, durante la celebración anual de la Feria del Libro, donde tuve la suerte de firmar ejemplares de “El enigma de los vencidos” en dos jornadas diferentes. Una experiencia única para alguien que empezaba en la literatura y un recuerdo imborrable, al igual que el encontrarte con tus obras en las mesas de novedades editoriales o en los escaparates de las grandes librerías, tanto españolas como en diversos países americanos.

En ese momento dicha experiencia fue muy importante para mí y no me arrepiento de nada, aunque con mi conocimiento actual del sector editorial, quizás cambiaría algunos aspectos de aquel proyecto. Hoy en día me considero un autor híbrido, que sigue publicando por su cuenta en Amazon KDP, pero también abierto a trabajar con editoriales y empresas del sector, como Audible, para determinados proyectos.

 

JK: La editorial americana Thomas & Mercer, publicó la versión anglosajona de tu exitosa novela “El color de la maldad”, luego de que la misma se convirtiera durante tres años consecutivos en el thriller policial en español más vendido en Amazon.com. ¿Esperabas esta amplia acogida del público lector? ¿Cómo influyó este éxito en tu carrera literaria?

La verdad es que no, me sorprendió muy gratamente. Yo publiqué la novela en Amazon.com en julio de 2011, cuando ni siquiera existía la tienda Kindle en España. La novela se colocó entre los más vendidos de sus categorías y llegó al número 1 de thrillers policiales en español en Amazon.com, lugar que ocupó de manera ininterrumpida durante más de tres años. Las reseñas y comentarios fueron muy positivos a ambos lados del Atlántico, como en la lectura conjunta que 16 blogs literarioshicieron.

Gracias a su éxito en América, la editorial especializada en thrillers Thomas & Mercer contrató los derechos de esta obra y publicó en 2014 su versión anglosajona, “Color of evil”. De esta forma mi novela pudo llegar a miles de lectores de Estados Unidos, Reino Unido, Canadá o Australia en su propio idioma, algo que nunca hubiera imaginado cuando comencé a escribirla.

Tal vez por ello Amazon Publishing apostó por mi libro “La posada del viajero”, una obra histórica, con parte de romance y aventuras, ambientada en la zona norte de España, pero también en Irlanda y en Cuba a finales del siglo XIX. Una novela que se convirtió en el 3º ebook más vendido en España en 2016.

Y ya en 2017, Amazon Publishing decidió reeditar en papel y ebook una versión actualizada de “El color de la maldad” y una nueva historia con los mismos protagonistas, un thriller policial titulado “El aroma del miedo”. Unos hitos que quizás nunca hubiera alcanzado si no me hubiera decidido hace diez años por apostar por mis obras y la publicación digital, con aquella locura que supuso en aquel momento publicar en Amazon cuando casi nadie lo conocía en mi país.

JK: ¿Cuál es según tu opinión el secreto del éxito de una obra?

Es muy complicado, si tuviera la fórmula secreta la patentaría. Creo que tiene que ver en parte con el talento del escritor, las circunstancias de cada proyecto y también el marketing promocional, sin olvidarnos de lo más importante: el recibimiento por parte de los lectores y el posterior proceso de boca-oreja que permita llegar a más público con tus obras.

En mi caso intento escribir historias que me pudieran llamar a mí la atención como lector. Novelas fáciles de leer, que enganchen desde el principio. Con tramas fluidas, intriga y mucho diálogo, con las descripciones justas para no aburrir al posible lector. Con mucha acción, misterios y subtramas, también algún cliffhanger, que te obliguen a seguir leyendo sólo un capítulo más.

JK: ¿Cuáles son tus autores imprescindibles, de obligada lectura?

De pequeño me encantaban las novelas de Alejandro Dumas o Julio Verne, unas aventuras que me marcaron en mis comienzos como lector. Después conocí la obra de Stephen King, y se convirtió en uno de mis autores preferidos. Y mucho más tarde me sumergí en la historia de Daniel Sempere y su “Cementerio de los libros olvidados”, un momento crucial a la hora de dedicarme a esto de la escritura.

En general me gusta el género de thriller, la novela policial, aventuras, intriga y también histórica o incluso novelas de terror. Soy un ávido lector que puede devorar entre 60 y 80 libros todos los años, me encanta leer. Puedo nombrar a muchos autores: John Grisham, F. Forsyth, Ken Follet, Preston & Child, Stephen King, David Baldacci o Dean Koontz, entre otros. Y por supuesto autores españoles tan reconocidos como Arturo Pérez Reverte, Almudena Grandes o Matilde Asensi, aunque en los últimos años he tenido el placer de conocer personalmente y disfrutar con los libros de escritores tanto españoles como latinoamericanos.

Me gusta tanto el papel como el digital, pero he de reconocer que desde que leo con mi Kindle, mucho más cómodo que en el formato tradicional, tengo bastante abandonados a los libros impresos.

JK: ¿Qué siente Armando Rodera al ver que los lectores apuestan por sus libros y que les gusta lo que crea para ellos?

Lo más satisfactorio, también sin dudarlo un segundo, es la relación con los lectores. Es una sensación extraña saber que miles de personas de todo el mundo han adquirido tus novelas con un solo clic: un placer, pero también una responsabilidad muy grande. Además, con las nuevas tecnologías y sobre todo gracias las redes sociales, ese vínculo autor-lectores ha evolucionado, se ha hecho más directo y todos podemos aprender mucho gracias a ello.

JK: De todos tus libros, ¿cuál es el preferido y por qué? ¿Algún personaje especial con el que te identifiques?

No puedo quedarme con uno solo, todos son muy importantes por diferentes razones. “El enigma de los vencidos” por ser mi primera novela y la que me permitió publicar una obra en papel y presentarla en sociedad a la manera tradicional, aparte de salir en varios medios de prensa. “El color de la maldad” me abrió las puertas del mercado americano e incluso se llegó a traducir al inglés por parte de una editorial americana especializada en thrillers, Thomas & Mercer. Con “La rebeldía del alma” alcance por mis propios medios el Nº 1 de todos los libros a la venta en Amazon España e incluso salió en un reportaje de televisión con una cadena nacional española. Y más tarde Amazon Publishing apostó por mis obras y comenzó su andadura como editorial en español con mi novela “La posada del viajero”, otro libro que fue muy exitoso el año de su publicación.

Dicen que cuando uno comienza a escribir suele hacerlo de cosas que conoce, que ha sentido o experimentado en su vida. En “El enigma de los vencidos” hablaba de dos adolescentes madrileños que se ven inmersos en una gran aventura al descubrir un peculiar juego de mesa, y tienen que recorrer su ciudad natal en busca de un supuesto “tesoro” escondido. Quizás sí puedo identificarme algo más con ese protagonista, el joven David Sanromán, aunque no tengamos mucho que ver ni me hayan ocurrido las desventuras que él sufre. Pero si recuerdo mis 14 años en la realidad, sí puedo entrever algunas semejanzas…

Luego no es que me identifique en nada con un psicópata asesino, pero uno de los protagonistas de “El color de la maldad”, el criminal conocido por Jasón, me ha dado muchas satisfacciones y le tengo que estar muy agradecido; al igual que a sus antagonistas, el sargento Roncero y el inspector Bermejo.

 JK: Armando, existe una gran polémica alrededor de la literatura digital. De hecho, podría decirse, tomando como punto de partida la literatura convencional, que es un fenómeno relativamente reciente, sujeto a un evidente proceso evolutivo. Como exponente reconocido de la misma, qué ha significado para ti esta otra forma de expresión que, derribando todo tipo de barreras geográficas, favorece el multiculturalismo, el plurilingüismo y proporciona nuevas armas para esgrimir las palabras al público lector.

La crisis del sector editorial y las dificultades crecientes para un autor novel a la hora de darse a conocer me hicieron replantearme mi propia situación hace ya varios años. Creo también que la apabullante irrupción de Amazon y otros gigantes parecidos lograron cambiar muchos de los paradigmas de un mercado que afortunadamente ha evolucionado en ese sentido.

Las ventajas del ebook son evidentes, pero no tiene por qué arrinconar al libro que conocemos desde siempre. Espero y deseo que convivan durante muchos años en paz y armonía, cada uno en su terreno. El libro digital ya está aquí, bien implantado, y lo hemos visto durante los confinamientos estrictos de muchos países desde que comenzó la pandemia, cuando los lectores no podían acudir a sus librerías de cabecera y aprovechaban las ventajas de la lectura en ebook. También está subiendo en todo el mundo la utilización de los audiolibros, otra forma diferente de acercarse a la literatura que no tiene por qué ser excluyente, al contrario. Habrá lectores que, dependiendo de la obra y el momento, prefieran leer en papel, en ebook o escuchar a su autor preferido en formato audio.

Todo esto sólo conlleva ventajas. Antes era casi imposible que las obras de cualquier autor pudieran conocerse en todos los rincones del mundo, y esta revolución digital lo ha conseguido. Al igual que con Netflix y otras plataformas similares podemos ver películas y series de muy diferentes orígenes, ya sean dobladas a nuestro idioma o en su lengua original, la literatura tiene que seguir sus pasos para llegar a más lectores en todo el mundo, sea a través del medio que sea.

JK: El próximo 25 de febrero saldrá en Amazon tu nueva novela: “El Pastor” en la cual retomas tu interés por la intriga y el misterio con un thriller ambientado en New York. Háblanos de este nuevo proyecto. 


Se trata de un thriller ambientado en Nueva York en 2013. Comencé a escribirlo hace tiempo y lo dejé abandonado, pero durante el confinamiento de la primavera pasada lo retomé. Lo acabé en verano y poco después decidí publicarlo a través de Amazon para que mis lectores pudieran conocer esta nueva historia de intriga.

En ella nos encontraremos con Jake Butler, un ex policía que tiene un peligroso y desconocido rival. Se trata de El Pastor, un criminal miembro de un grupo supremacista que pretende acabar con el Sistema establecido, atentando en el corazón de Nueva York y perpetrando una sangrienta venganza contra su familia.

Un duelo entre el Bien y el Mal encarnado en dos hombres complejos con grandes contradicciones que lucharán por sus ideales hasta la muerte.

La trama discurre por los barrios y lugares más conocidos de Brooklyn durante la persecución del criminal. La novela narra también los orígenes de una problemática que ha llevado a Estados Unidos a enfrentarse a eventos tan graves como el asalto al Capitolio de Washington a principios de este mismo año. En esta historia los supremacistas blancos quieren acabar con el sistema establecido y no dudan en dedicarse al crimen o en atentar contra agentes o instituciones que ponen en peligro su modo de vida.

JK: Si en unas pocas palabras precisaras darle un mensaje al mundo. ¿Qué le dirías?

Si me permites, querría hacer una reflexión que no tiene mucho que ver con la literatura. O sí, quién sabe. Después de la complicada época que nos está tocando vivir en todo el mundo, espero que esta pandemia nos ayude a no dejar a nadie atrás. O salimos todos juntos como sociedad o nos hundimos, ya que todos viajamos en el mismo barco.

 

Y no sólo ayudando a los más necesitados en cada país para salir todos adelante en esta crisis, sino creando una estrategia mundial de vacunación que nos permita mejorar la situación global. En esta época de la globalización, con todos interconectados, esto es fundamental para que la humanidad pueda volver poco a poco a la normalidad, aunque siga habiendo muchísimos otros problemas que no se van a erradicar de un día para otro.

 JK: Si tuvieras que definir un sueño. ¿Qué nombre le pondrías?

 A nivel global me gustaría que se acabaran o remitieran al menos muchos de los horrores de este mundo: las guerras, las crisis sociales, el hambre, la desigualdad y tantos otros problemas que quizás podrían tener una mejor solución si los poderes fácticos pusieran más de su lado. Es un sueño utópico, pero por pedir…

A nivel más cercano me gustaría que esta pandemia global se acabara cuanto antes y pudiéramos seguir adelante en todo el mundo. Y a nivel más personal me encantaría poder seguir escribiendo nuevas historias y tal vez algún día, poder vivir de la literatura. Quizás en unos años, siempre lo he pensado, podría retirarme de mi trabajo habitual, dedicarme sólo a escribir e irme a vivir a algún sitio cerca del mar que me inspire nuevas historias. 😉

Ha sido un placer conversar contigo en esta entrevista, Martha, y quiero agradecerte de nuevo la oportunidad de aparecer en tu blog hablando de mis proyectos literarios. Espero que a tus lectores les haya parecido interesante esta charla y les anime a conocer algo más de mi obra.

JK: Muchísimas gracias a ti Armando, por dedicarme parte de tu tiempo para la realización de esta entrevista. Te deseo mucha suerte en tus proyectos futuros.

 

 Web del autor: http://www.armandorodera.com

]]>
https://cms.letraweb.org/en/armando-rodera-el-oficio-de-escritor-es-duro-y-sacrificado-un-trabajo-solitario-en-el-que-inviertes-muchas-horas-de-tu-tiempo/feed/ 0
SERGIO LÓPEZ SUAN: “Válgame luz, y en esta sombra insana, la ignorancia concibe a un hombre sabio”. https://cms.letraweb.org/en/sergio-lopez-suan-valgame-luz-y-en-esta-sombra-insana-la-ignorancia-concibe-a-un-hombre-sabio/ https://cms.letraweb.org/en/sergio-lopez-suan-valgame-luz-y-en-esta-sombra-insana-la-ignorancia-concibe-a-un-hombre-sabio/#respond Wed, 19 Feb 2020 15:43:00 +0000 https://cms.letraweb.org/sergio-lopez-suan-valgame-luz-y-en-esta-sombra-insana-la-ignorancia-concibe-a-un-hombre-sabio/ Continuar leyendo]]>
Por Martha Jacqueline Iglesias Herrera
Para la primera entrevista de este 2020 tengo el placer de invitar en Letraweb al poeta y escritor argentino: Sergio López Suan.

Sobre él podemos decir que nació en la ciudad de Santa Elena, provincia de Entre Ríos, República Argentina, el día 15 de octubre de 1974. Ha realizado diversos trabajos y se ha desempeñado en diferentes oficios, pero su constante es la poesía. Su firme vocación de escritor le mantiene su inquebrantable decisión de ser poeta. Voz de su pueblo y de los más caros sentimientos de la condición humana. Publicó su primer libro Sol Edad en 2012 con Editorial DEL CLE, Paraná, Entre Ríos, el cual fue presentado en 2013-2014 en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, en la Cámara Argentina del Libro en el stand de Independientes, en el stand se SADE (Sociedad Argentina de Escritores) de la cual es socio activo desde el 2013. Y con el mismo participó en 2014 del Premio Faja de Honor del género poesía. Su segundo libro Sol Dado fue publicado por Editorial Dunken, de Buenos Aires. Obra breve entre una vasta obra inédita que paulatinamente irán alcanzando la dimensión del libro para perdurar y brindarse a sus semejantes y a insospechados lectores.

Le damos la Bienvenida en nuestro espacio y espero que esta entrevista sea de gran interés para nuestros lectores.
JK: Sergio, para comenzar esta entrevista quisiera preguntarte: ¿Qué de especial te trae a la memoria la ciudad de Santa Elena?

Creo que la batalla que ganamos en los cielos con las huestes celestes nos condecoró con un lugar nuestro en el mundo donde echar raíces. Llevar en el alma la niñez, los bellos momentos en familia y las personas conocidas. Amo a mi pueblo Santa Elena, Entre Ríos, Argentina.

JK: Has realizado diferentes trabajos desempeñándote en diferentes oficios y, sin embargo, planteas que tu constante es la poesía. ¿Cómo comienza tu inquietud por la misma? ¿A qué edad escribes tus primeros versos?

Creo que mi inquietud nace conmigo de forma autodidacta y rústica, pero con ese fuego en el alma difícil de apagar.
Mis primeros versos nacieron junto con mi aprendizaje de escribir. La compilación, a los 16 años y la mejora, vuela al cielo en agradecimiento a los maestros Entrocassi, infatigables cultores del saber, la enseñanza y el conocimiento.

JK: La poesía, entre tantas cosas, pues es imposible abarcarla en un concepto, podría ser el cuerpo de un universo que el creador descubre como posibilidad, como un extraño fulgor de lo que podría considerarse una experiencia por intuición donde los horizontes carecen de límites. ¿Qué significa la poesía para Sergio López Suan?

En breves palabras, la poesía para mí significa la esencia misma de la humanidad mediante la cual las olímpicas civilizaciones, inventoras de los mitos y leyendas que por todos los tiempos condicionaron la existencia nos dejaron su legado. Dios la creó, los poetas o profetas la escribieron. Es la existencia reflejada en palabras.

JK: En el año 2012 la editorial DEL CLE de Paraná, Entre Ríos, publica tu primer libro: Sol Edad que fue presentado posteriormente en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires en 2013-2014. ¿Qué significó esta experiencia para ti? ¿Cómo contribuyó a tu crecimiento como escritor?

Con la ayuda de un ser de luz llamado Ricardo Maldonado, dueño de editorial DEL CLE, después de haber perdido a mi padre y a mi hermano en 2010 y que me hayan hurtado una mochila con cuadernos de poesía en 2011, él me ayudó a compilar lo que me quedaba y a publicar en 2012 mi primer libro Sol Edad. Contribuyó a abrirme una puerta dimensional, de magia y de dolor que sólo un poeta puede experimentar.

JK: En 2015, vuelves a ver otro de tus libros publicados: Sol Dado, esta vez de mano de la Editorial Dunken de Buenos Aires. ¿Podrías explicar el significado de ambos títulos para los que se acercan por primera vez a tu obra?


Con Sol-Edad, Edad del Sol o Sol de la Edad ambos son indefinidos. El sol es la luz que fermenta la creación, lo que todo lo ilumina. Cuando un niño dibuja ante un psicopedagogo un sol, representa a su madre y una madre, eternamente lo será. También la soledad es indefinida.

Sol-Dado, por la lucha. Por la batalla y por la garra ante la vida. Otra vez la luz del sol y los dados, con los cuales Dios no jugaba al azar al crear el mundo según reza las palabras del filósofo.
La luz es gratuita, lo más preciado de la humanidad. El sol es dado al hombre para beneficio y óxido.

JK: Tu poesía son sonetos en rima. ¿Qué temas caracterizan a tu creación poética? ¿Qué mensajes te gustaría hacer llegar al lector a través de tus versos?

A mi creación poética la caracteriza: la fuerza, la pasión y un deseo infatigable y honesto de ganar. Un frío insoportable, un calor indoblegable que dilata las fibras hasta esgrimir de la miseria de la piedra bruta, el Dios en potencia del alma, esa obra de arte que ha errado su senda de pulir.
Mi mensaje al lector es que todo el poder de los dones humanos los llevamos dentro, sólo debemos buscar en nuestro interior incansablemente hasta echarlos, pues es esta vuestra arma para ganar, vuestra ventaja del triunfo.

JK: Las lecturas que tenemos a lo largo de nuestra vida indudablemente influyen en nuestra existencia dejando una impronta más o menos profunda según sea el caso. Algunas de estas impresiones recibidas nos dejan una huella sutilmente indescifrable. En base a esto te pregunto: ¿Qué poetas han influenciado en tu obra poética?

No tengo muchas influencias puesto que poco he leído y más saco de sentir y observar, por lo tanto, entre los pocos enumeraré algunos: Pedro Bonifacio Palacios (Almafuerte), José Martí, Lope de Vega, Góngora, Quevedo, Lorca, Calderón, José Hernández, mi padre con los tangos que amo de Gardel, Magaldi, Julio Soza, Hugo del Carril.

JK: Un escritor cubano plantea: “El poeta no rememora las costumbres, el ocio lo incita, lo mueve a un disfrute diferente, solitario, distante, como ajeno a otro suceder que no sea el gusto por contemplar lo vasto, lo ilimitado”. ¿Qué opinión te merece tal reflexión?

Empezaré valorando y respetando la creación poética del colega, aunque en mi versión personal difiera en gran parte. Creo que rememorar costumbres acertadas o no, bifurcadas en el tiempo sana las almas y cicatriza los sentimientos por las raíces y vivencias que curten nuestro ser interior. Que el hastío se sumerge en la nada haciendo el bien con compañía. Yo disfruto ayudando en lo mínimo, a los seres que han bajado en brazos, que se han sentado a sufrir y de que ninguno estamos libres. La misión poderosa de su don, no lo hace diferente ni más grande, su poder absoluto radica en la humildad y la vasta esfinge que contempla del universo, no perece afuera, sino que se hace adentro, no es materia, es espíritu, es eterna y trasciende todos los confines existenciales. Es eso que no se corroe, porque perdura luego de su partida y se atesora en la memoria colectiva, cabalgando el tiempo, de mano en mano, en las edades de la tierra, de su tierra, burlándose de la miseria del olvido.

JK: ¿Cuáles son los proyectos futuros de Sergio López Suan en el ámbito literario?

Como proyecto tengo novelas, cuentos, teatro, prosas rimadas, guion de cine, pero principalmente odas, elegías, églogas, sonetos bizantinos, décimas, octavas reales, coplas de pie quebrado etc. con temas diversos.

JK: Si tuvieras que darle un mensaje al mundo en pocas palabras, ¿qué dirías?

LA ÚNICA BATALLA QUE SE PIERDE ES LA QUE SE ABANDONA, POR TANTO, NO TE RINDAS JAMÁS QUE AÚN A LO ÚLTIMO PODÉS GANAR Y SI PIERDES SIN RENDIRTE PERDERÁS CON HONOR.

JK: Ya para concluir… si tuvieras que definir un sueño: ¿Cuál sería?

Sólo ser feliz.

Agradezco a Sergio López Suan el tiempo dedicado a esta entrevista.

PARA ADQUIRIR SU LIBRO PINCHA SOBRE LA PORTADA


]]>
https://cms.letraweb.org/en/sergio-lopez-suan-valgame-luz-y-en-esta-sombra-insana-la-ignorancia-concibe-a-un-hombre-sabio/feed/ 0
EMILIO L. HERRERA VILLA: “La literatura es un dios antiguo y poderoso que, a cambio de su favor, reclama para sí el mayor de los sacrificios: tu vida”. https://cms.letraweb.org/en/emilio-l-herrera-villa-la-literatura-es-un-dios-antiguo-y-poderoso-que-a-cambio-de-su-favor-reclama-para-si-el-mayor-de-los-sacrificios-tu-vida/ https://cms.letraweb.org/en/emilio-l-herrera-villa-la-literatura-es-un-dios-antiguo-y-poderoso-que-a-cambio-de-su-favor-reclama-para-si-el-mayor-de-los-sacrificios-tu-vida/#respond Sun, 07 Apr 2019 17:29:00 +0000 https://cms.letraweb.org/emilio-l-herrera-villa-la-literatura-es-un-dios-antiguo-y-poderoso-que-a-cambio-de-su-favor-reclama-para-si-el-mayor-de-los-sacrificios-tu-vida/ Continuar leyendo]]>

Por Martha Jacqueline Iglesias Herrera   
                                   
 
Hoy tengo el gran placer de invitar en Letraweb para la segunda entrevista de este 2019, a un escritor que tuve la satisfacción de conocer siendo apenas un niño. Hoy, después de transcurridos casi veinte años, me enorgullece verlo convertido en todo un profesional de las letras y, aunque su carrera literaria apenas comienza, le auguro, desde ya, un futuro muy prometedor en este ámbito. Lo anteriormente dicho pueden comprobarlo por ustedes mismos leyendo su novela: El sigilo de las raíces: La puerta del torbellino, que pueden adquirir al final de esta entrevista. Obra altamente recomendable que no defraudará a sus lectores, especialmente a los amantes de ficción histórica y aventuras.  
Para los que aún no lo conocen hablo de Emilio L. Herrera Villa. Sobre él podemos decir que nació en La Habana en 1989. Es Investigador y escritor. Licenciado en Periodismo por la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana. Ganador del Concurso Ramal de prensa escrita “Ricardo Sáenz” de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) en 2014. Su opera prima, Tras el rastro del silencio, resultó un éxito de ventas en la Feria Internacional del Libro de La Habana 2019. El sigilo de las raíces: La puerta al torbellino es su primera novela de aventuras y ficción histórica.
Le damos la Bienvenida en Letraweb y espero que esta entrevista sea de gran interés para nuestros lectores.

JK: Emilio, a pesar de tu juventud cuentas ya con un premio de prensa escrita y un libro que resultó ser un éxito de ventas en la Feria Internacional del Libro de La Habana de este año. Cuéntanos cuál fue el germen que despertó tu pasión por la escritura y que te llevaría a tu posterior inclinación literaria.
Desde niño tuve gran inclinación por aprender cosas. Sentía esa necesidad de superación constante no para para exteriorizarlo, más bien soy un tipo introvertido, pero sí para entender cómo funciona el mundo. La curiosidad por interpretar conflictos, hechos históricos, actitudes de personas, etc. despertó en mí un sentimiento que me acompañará por el resto de mi vida. Esa inquietud, ese deseo de incrementar mis conocimientos fue la razón por la que me acerqué a los libros. Las primeras obras que leí fueron viejos mamotretos de historia sobre las guerras de independencia de Cuba. Tal vez por eso siempre regreso a ese tema. 
En duodécimo grado sabía que quería una carrera de humanidades, aunque no me gustaba ninguna en particular. Deseaba escribir, plasmar las historias que construía en mi mente. No soy ese tipo de autor que empezó desde muy chico. De hecho comencé a leer con seriedad en la facultad. Obtuve periodismo porque pensé que la carrera me iba a ilustrar cómo escribir. Me tomó poco tiempo comprender que nadie podía enseñarme este oficio. Tenía que aprenderlo por sí solo.
JK: Tu obra El sigilo de las raíces: La puerta del torbellino, es tu primera novela de aventuras y ficción histórica. ¿Cuándo surge la idea de la misma y cuánto tiempo te tomó escribirla?
No recuerdo del todo cómo obtuve la información de que los nazis realizaron una expedición a la Antártida en 1938 y reclamaron para su Tercer Reich seiscientos mil kilómetros cuadrados de territorio. Ese preciso momento se me pierde en la memoria, pero sí repaso que fue en primer año de la carrera de periodismo, justo cuando tenía 19 años. Supe que sobre ese tema giraría mi primera novela y que sería una saga. Durante mi último año de servicio social me propuse prepararme para el reto que significaba escribir una novela sin saber cómo hacerlo. En total necesité dos años de investigación y nueve meses de escritura. En esa última etapa, para poder centrarme solo en el proceso creativo renuncié a mi trabajo de periodista. Prácticamente me encerré en una habitación a escribir. Claro que conté con el apoyo de mi esposa y familia. De otra forma no hubiese salido. El punto final de la novela lo coloqué diez años después de ocurrírseme la idea. 
JK: Tengo entendido que nunca has participado en cursos, talleres o clases de escritura y narrativa, sin embargo, la novela antes mencionada es una obra muy bien lograda. Partiendo de lo dicho, te pregunto: ¿De qué cantera se ha nutrido la inspiración que te ha llevado a tu comunicación novelística? ¿Cuáles son las bases sobre las que se asienta tu formación literaria?
Cada quién tiene su propio librito respecto a cuál sería la preparación óptima. Yo soy un autodidacta confeso. Dedico muchas horas a mi preparación, una que rehúye los cursos y talleres creativos así como ambientes que requieran un cierto “pedigrí intelectual”.  En mi opinión la mejor manera de formarse es leyendo y escribiendo en una habitación solitaria y de frente al más apto de los maestros: los libros. A trabajar se aprende trabajando. Uno se enseña a sí mismo a partir de sus tropiezos, de los errores cometidos. Aprende y desaprende de los grandes. No los imita, los estudia y los adapta a sus capacidades reales, no imaginarias. Creo fervientemente que cada aspirante a escritor debe ser sincero consigo mismo y saber los puntos fuertes y débiles de su narrativa. Lograr un equilibrio entre lo comercial y lo literario, entre la “técnica” y la mejor forma de transmitirla, así como concientizar que entretener y divertir también son parte indisoluble de la literatura, de su proceso de producción y posterior deleite. No existe una única fórmula para cultivar la narrativa. Los métodos son tan disímiles como las personas que los practican. Yo utilizo la que más se adecua a mis particularidades.
A mi consideración, un buen escritor necesita solo tres cosas: Imaginación, madurez y trabajo. A veces son innatas, a veces hay que sacrificarse por lograr tan solo una de ellas. Pero, si obtienes al menos dos puedes pensar en un futuro en la literatura. Claro, si la suerte también acompaña. En mi caso trato de sacar la mejor versión de mí de acuerdo al momento que me encuentro. Estoy orgulloso de mi primer libro, que terminé a mis 23 años, así como lo estoy de esta, mi primera novela escrita a mis 28. Son dos etapas diferentes, con sus características y peculiaridades, pero en ambos casos entregué lo mejor que pude dar. Espero seguir superándome.
Ahora, para alcanzar una formación literaria, que no tenía, ideé un plan de entrenamiento de dos años, donde seleccioné unas 120 novelas de diversos géneros y temáticas, leyendo una media de 100 páginas diarias. Así pude analizar sobre cómo funcionaban aspectos generales de la novela: argumento, trama, estructura, personajes, estilo, punto de vista, ritmo, etc. También descubrí muchos autores de excelencia que desconocía. Dígase Carlos Ruiz Zafón, Arturo Pérez-Reverte, Juan Gómez-Jurado, Javier Sierra, Éliette Abécassis y Philippe Cavalier por solo mencionar a unos pocos. La literatura es un dios antiguo y poderoso que, a cambio de su favor, reclama para sí el mayor de los sacrificios: tu vida.
JK: Planteas que, a tu entender, El sigilo de las raíces: La puerta del torbellino, no es más que un intenso signo de interrogación. ¿Podrías argumentar más al respecto?
Cuando me senté a escribir este libro llevaba nueve años de pura especulación sobre cuáles serían los caminos para lograr que esta obra entretuviera, emocionara, e hiciera pensar hasta su última línea.
Considero que esta novela no es más que un inmenso signo de interrogación que se va engrandeciendo a medida que avanzan los capítulos. Existen tramas centrales y subtramas que aparecen desde esta primera parte y encuentran solución en el segundo tomo. La perspectiva abordada en La puerta al torbellino resulta insólita, pues se abordan sucesos históricos que no tienen aparente relación entre sí, pero tributan una mezcla única a la trama central. La Operación Highjump (1946-47), en nombre del gobierno de los Estados Unidos, las actividades la mafia italodescendiente radicada en La Habana de 1952, la defensa y posterior caída de la ciudad alemana de Tréveris durante la Segunda Guerra Mundial, la expedición del mítico explorador Percy Fawcett y su búsqueda de «la ciudad perdida de Z», fueron algunos hechos reales replanteados para el beneficio de la trama. Así que el signo de interrogación no se ha cerrado aún. Acaso, ¿alguien sabe que misterios se encuentran detrás de esa enorme puerta de hierro que los nazis echaron abajo en el último capítulo? 
JK: Escribir una obra de tal envergadura desde Cuba es toda una proeza, dada la imposibilidad de personarse en el lugar de los hechos como hacen otros escritores y hacer un verdadero trabajo de campo. ¿Cómo suples en la novela aquellos detalles como accidentes geográficos, clima, estilos de vida, arquitectura, etc…?
Ese fue el reto de la obra. Escribir desde Cuba sin haber estado en ninguno de los lugares citados. Lograr que el lector sienta real el ambiente antártico y amazónico. Que su imaginación lo trasladase allí a través de mis párrafos y percibiera los pormenores del clima y la fauna de esos parajes sin ningún tipo de ruido o interferencia. Para conseguirlo me auxilié principalmente de una inmensa gama de documentales de Discovery Channel, BBC y National Geographic Channel centrados en estos lugares. En el caso de la ciudad alemana de Tréveris, su arquitectura, sus sitios icónicos, lo reproduje mediante la observación de fotografías. La descripción del cuarto mayombe, de la religión “palo monte”, también se realizó a partir del análisis de instantáneas. Nada que con mucha observación no se pudiera lograr.
JK: Para los lectores que te leerán de otras latitudes del orbe háblanos de la teoría de unos de los personajes protagónicos de la novela: Marcos Villarreal, sobre la traición de un notable héroe nacional al padre de la patria: Carlos Manuel de Céspedes. ¿Tiene una base real o es pura ficción?
En los estudios historiográficos todo lo que no sea demostrable mediante documentos históricos resulta irreal y especulativo. Es innegable que existió un complot fraguado por altos cargos del mambisado cubano para destituir y deslegitimizar la figura de nuestro padre de la patria, Carlos Manuel de Céspedes. Lo avalan libros, historiadores y documentos. Y, aunque cuestiones objetivas y subjetivas apunten a que a través de una delación se le comunicó a las fuerzas españolas el sitio exacto dónde se encontraba el héroe, como no existe documento probatorio todo queda en puras teorías que solo son válidas para obras de ficción. 
JK: ¿Podrías hablarnos sobre los seiscientos mil kilómetros cuadrados de tierra antártica que Hitler reivindicó para el Reich y que nombró Neuschwabenland (Nueva Sabia) en español?
A fines de 1938 parte del puerto de Hamburgo el barco expedicionario MS Schwabenland con el objetivo de reclamar para el Tercer Reich seiscientos mil kilómetros cuadrados de suelo antártico, de lo que hoy viene siendo la Tierra de la Reina Maud, perteneciente a Noruega. Estos territorios se le llamarían Nueva Suabia, en honor al ducado de Suabia, uno de los ducados raíz alemanes. Al mando de la expedición se envió al capitán Alfred Ritscher, miembro del Kriegsmarine [marina de guerra] y uno de los pocos exploradores árticos que existía en Alemania.
Esta expedición centró sus trabajos en explorar, fotografiar y cartografiar el lugar, luego retornó a Alemania. Relacionados a este tema aparecieron múltiples teorías conspirativas que permanecen hasta nuestros días.  Yo creé mi propia tesis de lo sucedido allí hasta 1945, pero es pura ficción. La trama de esta primera parte de la saga se basa en lo que los nazis dejaron en Nueva Suabia. Al parecer es un sistema de bases militares, pero en realidad es algo más grande e importante…
JK: Percy Fawcett fue un militar, arqueólogo y explorador británico que desapareció junto con su hijo Jack en circunstancias desconocidas en 1925 durante una exploración para encontrar la antigua ciudad perdida Z, en la selva inexplorada de Brasil. Su principal fuente escrita era un documento portugués del siglo XVIII, el Manuscrito 512. Según tu opinión, ¿crees que en verdad existió esta ciudad y que como creía Fawcett era remanente de una vieja civilización, la Atlántida, que conservaba vestigios de un pasado olvidado en momias, pergaminos y láminas de metal cinceladas? Bordeando el terreno de la especulación: ¿Qué crees que pudo sucederle a Fawcett?
Percy Fawcett fue uno de los más grandes exploradores de la primera mitad del siglo XIX. Sus expediciones y búsquedas de lugares míticos en las selvas sudamericanas le granjearon fama en la comunidad científica y arqueológica mundial. Sus hazañas sirvieron de inspiración para la creación del famoso personaje Indiana Jones y para que Arthur Conan Doyle utilizara sus aventuras en la elaboración de su memorable novela El mundo perdido.
Fawcett se inspiraba de sus estudios en los archivos históricos brasileños y en toda la comunicación que mantenía con las comunidades indígenas del Amazonas que visitaba. Al leer en la Biblioteca Nacional de Brasil el Manuscrito 512, un documento del siglo XVIII que narraba los viajes de un grupo de caza fortunas que se toparon con las ruinas de una antigua ciudad, quedó prendido con la idea de descubrir lo que llamaba “La ciudad perdida de Z”, que él creía que era “El Dorado”. Como se conoce murió buscándola en 1925. Lo acompañaba su hijo y el mejor amigo de este. Versiones de su fallecimiento: miles. Todas hipótesis. La selva amazónica es un lugar tan adverso para el ser humano que las posibilidades de supervivencia de una expedición en esa época eran mínimas. Cualquier cosa les pudo haber sucedido: tribus hostiles, fiebres, animales peligrosos, reptiles, plantas e insectos venenosos. Cualquiera de estos elementos pudo ocasionarles la muerte, lo cual otorga más rienda suelta a la imaginación. 
Sobre la existencia de la mítica ciudad tengo una respuesta negativa y otra positiva para los lectores. La negativa se centra en que dentro del Amazonas no existen importantes canteras de piedras, así que ciudades inmensas al estilo de los Mayas, Aztecas e Incas, no pudieron construirse. Sin embargo, estudios realizados a partir de 2017 con tecnología satelital, infrarrojos y drones, descubrieron cimientos de muchos lugares escondidos en esta jungla colosal que albergaron agrupaciones de miles de personas. Todavía expediciones científicas no han llegado a estos sitios, pero los pronósticos de encontrar antiguas comunidades avanzadas son muy favorables. Otro dato optimista que demuestra cierto nivel de desarrollo de estas culturas, y que desconocíamos, radica en la existencia de la “tierra negra”, que fertilizaban regiones consideradas poco propicias para la agricultura. Por las grandes cantidades encontradas, en teoría el Amazonas podía alimentar a millones de personas, algo que resultaba impensable décadas atrás. Pronto, habrá que reescribir muchos libros de historia. El capítulo siete de la novela “El sueño dorado” toca todos los temas antes expuestos.
JK: En tu novela haces alusión a una cuestión interesantísima y que ha llevado a los investigadores a plantearse muchas interrogantes. Me refiero al interés de las antiguas civilizaciones por la astronomía y medición del tiempo. Según algunos estudiosos sus monumentos, construcciones… coinciden de forma casi milimétrica con constelaciones del firmamento, como ejemplo de ello podríamos citar a las pirámides de Egipto. ¿Qué crees de estos supuestos observatorios astronómicos?
Primero, debo confesar que el pasaje donde los protagonistas descubren las estructuras de piedra que representan la constelación de la Osa Mayor en la tierra es pura ficción. Apareció de improvisto mientras escribía y le encontré tanta sustancia para la trama que seguí escribiendo hasta ver que salía. Al final lo dejé porque enganchaba como puzzle.
Es un misterio que se repita en tantos lugares o culturas lejanas en tiempo y espacio ese marcado interés por medir el tiempo y estudiar las estrellas, en muchos casos las mismas estrellas. Sobre eso pudiéramos escribir otra novela, como se ha hecho ya. El mito de la creación (griegos, mayas, incas, yorubas), el diluvio (hebreos, cristianos, babilonios, hindús, sumerios), los dioses que mueren y vuelven a la vida (Odín, Jesús, Osiris), estructuras en forma piramidal (egipcios, aztecas, mayas, caral). Los paralelismos resultan sorprendentes. Lo mismo ocurre con el estudio y la observación de los cielos: egipcios, mayas, incas, chinos, babilonios se especializaron y obsesionaron con este tema dándole una connotación religiosa. Hay mucho que hablar, mucho que especular sobre estos temas astronómicos y sobre las teorías de los alienígenas ancestrales que en los últimos años han ganado adeptos. Tal vez todo no sea tan casual.
JK: Tengo entendido que durante el proceso de escritura de la novela renunciaste a tu trabajo como periodista para dedicarte en cuerpo y alma a la misma. Ahora que El sigilo de las raíces: La puerta del torbellino, es un hijo logrado, fruto de un gran sacrificio. ¿Cuáles son los planes de Emilio Herrera para este 2019? ¿Tienes algún nuevo libro en proyecto?
El principal propósito para este año radica en darle promoción a mi novela. Que llegue a más público, que las personas dejen sus comentarios y que alguna editorial se interese por la publicación en tapa dura. Tengo en proyecto tres novelas más. Primero, terminar la segunda parte y final del Sigilo de las raíces, después otra relacionada con nazis y la segunda guerra mundial (creo que uno debe explotar al máximo los temas que domina y yo he estudiado mucho ese período histórico y el régimen nazi en específico) y luego algo que gire alrededor de nuestras guerras por la independencia, mi inevitable viaje a la semilla. Espero concluir todo en los próximos diez años. Es un desafío, pero, ¿qué es la vida sino un gran reto que tratamos de superar todos los días? Mientras haya papel y una idea, me esforzaré para que todo vaya bien.
JK: Ya para concluir, si tuvieras que definir un sueño: ¿qué nombre le pondrías?
El hombre invisible enfrenta al espejo.
Muchísimas gracias a Emilio L. Herrera Villa por dedicarme parte de su tiempo para la realización de esta entrevista.
Si deseas adquirir su libro sólo pincha sobre la portada.
Una obra que recomiendo de todo corazón.
https://www.amazon.com/dp/1090125879/ref=cm_sw_em_r_mt_awdb_hw6NCbQAHHGM0
 
 
 
 
]]>
https://cms.letraweb.org/en/emilio-l-herrera-villa-la-literatura-es-un-dios-antiguo-y-poderoso-que-a-cambio-de-su-favor-reclama-para-si-el-mayor-de-los-sacrificios-tu-vida/feed/ 0
LUIS CORTÉS COLLAZO: “Me atrae lo fantástico y lo que se hermana con el movimiento surrealista, el mundo interno de la mente”. https://cms.letraweb.org/en/luis-cortes-collazo-me-atrae-lo-fantastico-y-lo-que-se-hermana-con-el-movimiento-surrealista-el-mundo-interno-de-la-mente/ https://cms.letraweb.org/en/luis-cortes-collazo-me-atrae-lo-fantastico-y-lo-que-se-hermana-con-el-movimiento-surrealista-el-mundo-interno-de-la-mente/#respond Tue, 12 Feb 2019 01:02:00 +0000 https://cms.letraweb.org/luis-cortes-collazo-me-atrae-lo-fantastico-y-lo-que-se-hermana-con-el-movimiento-surrealista-el-mundo-interno-de-la-mente/ Continuar leyendo]]>

Por Martha Jacqueline Iglesias Herrera
Letraweb se traslada hasta Puerto Rico para realizar la primera entrevista de este 2019. He de decir, que, en julio del 2015 recibí en casa dos libros que conservo con mucho cariño de la autoría de este estimado amigo. Para los que gusten leer las impresiones que al recibirlos me causaron pueden consultar la sección: “Regalos”, donde atesoro las obras de todos aquellos que me han enviado, con un sincero afecto, sus trabajos.
Para los que no lo conocen, hablo del artista plástico y escritor puertorriqueño: Luis Cortés Collazo. 
Sobre él podemos decir que nació el 21 de enero de 1949 en Utuado, Puerto Rico. Fue el Fundador y Primer Presidente de la Asociación de Artistas Plásticos del Centro de Puerto Rico (APC). Realizó un Bachillerato en Bellas Artes, (Pintura), se graduó en la Universidad de Puerto Rico y realizó en 1983 una Maestría en Ciencias de la Información y Bibliotecología. Estudios graduados en comunicación, Rutgers University en New Jersey, 1993-94. Fue Maestro de Arte en el Colegio San José, Río Piedras en el período 1972-1981 y Bibliotecario (UPR en Utuado, 1981-2012). Entre sus libros publicados se encuentran: Personajes Populares de Utuado, y los poemarios: Soliloquio de Amor, Adorado Insomnio, Tiempo y Destiempo y la obra breve: La Hormiga y sus Argumentos. Varios de sus cuentos se han publicado en revistas académicas, Revista del Instituto de Cultura y periódicos.
En el 2004 obtuvo el Primer Premio en Cuento del Ateneo Puertorriqueño. Actualmente está retirado y dedicado enteramente a la pintura.
Le damos la Bienvenida en Letraweb y espero que los lectores del blog disfruten de esta entrevista.
JK: Para empezar esta entrevista quisiera preguntarte: ¿qué de especial te trae a la memoria el municipio de Utuado?
Luis:  Aunque se pudiera incluir aquí múltiples cosas para recordar o traer a la memoria, entre tantas, me parece que la hospitalidad como característica de los utuadeños que siempre ha permanecido, y su característica rural de tradiciones, pueblo entre montañas como así significa su nombre indígena (Otoao) nombre que lamentablemente fue españolizado.
JK: El Centro Ceremonial Indígena de Caguana es uno de los legados taínos de mayor importancia que hoy perduran en Puerto Rico. Destaca además como el yacimiento arqueológico más importante del país y uno de los más grandes del área antillana. ¿Han influido de alguna forma estas raíces ancestrales en el desarrollo de tu obra artística? 
L.:  Vivo en el mismo barrio a pocos minutos de este parque, lugar turístico muy visitado. A pesar de la tendencia de pueblo del centro y que innegablemente la tradición impone una carga fuerte hacia el indigenismo, no creo que mi obra tenga esta influencia. La influencia se hace sentir, como suele suceder en otros pueblos latinoamericanos, en el aspecto artesanal. Sin embargo, debo admitir que en una serie de pinturas en las que incluyo elementos escultóricos totémicos (Serie de los Tótems) creo, de una manera u otra evocar algo de lo indígena. Entiendo que por mi formación académica o universitaria la tendencia dirigía (y aún dirige) a fijarse en los modelos clásicos del arte, ya sean europeos o norteamericanos. Indudablemente la educación posibilita otras vías y otros modelos a seguir o que sirven de otros estímulos. 
JK: Eres un escritor que has cultivado en tu quehacer literario géneros como el narrativo y el lírico, pero además eres pintor. ¿Con cuál de estas profesiones te sientes más identificado y por qué?
L.:  Definitivamente soy pintor, o artista plástico; lo otro lo considero en otro plano (por no decir secundario o terciario) y por esta misma razón abordé los cuentos y poemas tardíamente. En realidad, el término “profesional” puede ser ambiguo, ya sea refiriéndose a la calidad con que uno ejecuta la obra o ya que se vive o se sostiene económicamente de esto. Sabemos que son muy pocos los artistas plásticos que “viven” o se sostienen económicamente del arte, aún algunos de fama, por consiguiente, hay que dedicarse a otras labores relacionadas al arte o no tan relacionadas. En mi caso, he laborado como maestro de arte y como bibliotecario. 
 JK: En tus obras destaca el ser en trance de indagación espiritual, en una búsqueda incesante frente a la magnitud de la existencia que lo convoca y de la que depende su necesidad de sobrevida. ¿De qué cantera se nutre la inspiración que sirve como tema a tu comunicación artística?
L.:  Esta pregunta resulta para mí de alta complejidad porque realmente toca precisamente lo que todo artista, creo, pretende realizar. Tal vez estoy generalizando porque de inicio hay en la pregunta unos elementos específicos que a lo mejor has visto o se desprenden de mi obra. Adelanto que tanto a través de la pintura como así también a través de lo literario, lo planteado es lo que persigo o pretendo. Quiero adelantar que en mi obra plástica y literaria (confieso que ambas muy modestas), no establecen conclusiones, sino búsquedas y como esto último hay que observarlas. Si hay que precisar, entiendo que mis trabajos se dan en un plano del interior, de lo íntimo, de resguardo, y que lo comparto ya sea en el aspecto plástico o literario, por la necesidad natural y hasta cierto punto, por la obligación de todo artista de sacar hacia afuera lo que elabora adentro.
JK: Cada movimiento o estilo artístico expresa el arte con ciertos atributos similares durante una etapa de tiempo, siendo un fenómeno de expresión que manifiesta las características propias de la época en el que surge. ¿Dentro de qué estilo o movimiento artístico está incluida tu obra pictórica? 
L.:  Para contestarte tengo que remontarme a los años de mi formación académica o universitaria. Esto se da hacia los años del último cuarto del siglo XX y que coincide también con mi primera experiencia como educador. Época en que convergían estilos, modismos y tendencias dispares, si se prefiere, y que por tanto estuvo avalado por esas mismas consecuencias por lo que se llamó conceptualismo o arte conceptual. En Puerto Rico las tendencias artísticas han llegado un tanto tardías, por coletazo o impuestas por las grandes urbes de mayor dinamismo artístico. Me parece a mí que, por mi propio espíritu de dudas, temores, ambigüedades, incertidumbres, a la larga vine a reflejar precisamente lo que intuitivamente rechazaba. Caracterizo mi obra como ecléctica, fragmentaria y de muchos brincos. Y también de lapsos largos de inactividad, síntomas todos estos de la postmodernidad. Es mi parecer, y esto lo he comentado en otros foros, que todavía no hay una definición clara de lo que será el estilo o movimiento del siglo XXI, terminando ya la segunda década. Creo que hay una especie de reciclaje de movimientos y estilos pasados que quedan “lavados” por la influencia de la computación o el digitalismo. Por lo tanto, y entre ellos, el conceptualismo(bautizado con otros nombres) aparentemente tiene vigencia actual.
JK: Un emperador chino le pidió un día al pintor de su corte que borrara la cascada que había pintado al fresco en la pared del palacio porque el ruido del agua no lo dejaba dormir. A raíz de esta anécdota algunos filósofos han planteado que el agua que molesta al chino puede sosegar a un toscano. Dado este paralelismo visual, te pregunto: ¿Cómo crees que la realidad de una imagen pictórica que funciona como mediación efectiva se asuma en un estado contemplativo entre culturas distintas? ¿Qué códigos visuales crees que son necesarios para descifrar aquello que se observa en una pintura?
L.:  Creo que para esto no hay fórmulas mágicas. Para mí cada obra de arte trabaja de una forma particular en la psiquis de cada individuo, de cada persona, de igual manera por la dinámica cultural de un país o de otro. De aquí la gran diversidad y los enfoques artísticos y por consiguiente las preferencias y gustos individuales. La educación es un elemento esencial para afinar la capacidad del ser humano hacia la observación, de la observación al análisis, del análisis a la evaluación, de la evaluación… a la emoción de estar al frente a una obra de arte que conmueve, a unos más que a otros.
JK: Régis Debray plantea que la contemplación de algunas obras de arte no libera del drama de la voluntad, como quería Schopenhauer, porque los efectos de las mismas son a menudo dramáticos. ¿Crees que tu obra pictórica, en este caso específico, pueda provocar por su naturaleza algo más que una simple percepción? ¿O crees que tenga un aura que pueda cambiar con el tiempo la creencia visual de quienes la observan?
L.: A mí me parece que sí. He tenido la experiencia de ver cómo algunas personas quedan admiradas (por no decir arrobadas o perplejas) delante de una de mis obras, o como dije antes, se conmueven con ciertas lágrimas en la cercanía o elucubran una historia alrededor de lo que ven que a mí también me maravilla porque entiendo que lo que pretendo no es lo que ellos necesariamente ven o deberían ver. En una de mis aperturas de exposiciones un profesor compañero de trabajo se inventó que yo estaba enviando mensajes subliminales en mi obra, de manera que yo por dentro me decía: de dónde saca éste ese asunto porque que yo sepa no he pretendido enviar ningún mensaje subliminal…. Ahora, pregunto ¿una obra que pudiera tener la característica de tildarse de buena, de inicio, no tiene elementos “subliminales”? Para mí, que sí.
JK: De todos tus libros, ¿cuál es el preferido y por qué?
L.: No soy muy apegado a lo que publico. De hecho, siempre tengo la rara sensación de que algunas cosas que he escrito y que he publicado las pude haber escrito de otra forma y a lo mejor no publicarlas. Esto induce a una especie de despegue de la obra post-publicación. Pero creo que el relato largo (o novela corta, si se prefiere) La hormiga y los argumentos es una obra que mientras escribía me sentía cómodo y al parecer recreaba las imágenes como si yo fuese parte, estuviese dentro de la obra. Con cierto recelo de no caer por el mismo tema en el panfletismo, por el mensaje que pudiera parecer para el lector como el primario –la controversia –el tirijala, como decimos en Puerto Rico– de la enseñanza de sexología en las escuelas públicas del país– preferiría pensar que es más bien el juego temporal con sus brincos hacia el frente y hacia atrás y polarizando igualmente lo espacial, los ángulos de visión o posición, digamos de la hormiga hacia arriba y la visión del escritor o el lector de tope como si se estuviese dibujando un mapa, es lo que importa en esta obra. Se notará entonces la relación entre lo plástico y lo literario.
JK: De tus obras pictóricas, ¿cuál ha sido la más apreciada en tu trayectoria como pintor?
L.: Quiero entender la dirección de la pregunta. Si es apreciada por los de afuera, es decir, por el espectador, creo que los que han adquirido algunas de mis obras definitivamente envían mediante la adquisición un mensaje de aprecio hacia la obra y por extensión, hacia el artista. En términos crítico no he sido muy vapuleado y tal vez he sido sobreestimado. Ambas cosas o me aterran o me tienen sin cuidado (notarás entonces mi ambivalencia). Por mi parte, si la pregunta va hacia mi aprecio a mi propio trabajo de arte puedo decir que gozo más en el proceso de hacer que en el proceso de exponer, por lo tanto, no tengo mayores predilecciones por una obra u otra. Sí estoy consciente que hay obras que retan al espectador más que otras.  Pienso, además, que algunas, como es natural, son más acertadas que otras.
JK: ¿Qué autores han influido en tu obra literaria?
L.: He aquí otra en que la certeza se hace difícil y un poco incómodo establecer influencias. De nuevo, por la misma razón académica que pudo tener su peso en mi desarrollo de la plástica, tiene también su peso en lo literario por la gran variedad de autores con los que uno se confronta en los estudios universitarios o los que uno lógicamente descubre más tarde. Podría decir que Kafka; Borges, Cortázar y así varios del “boom” latinoamericano; Hemingway, Poe; este último aportando la parte lúgubre y oscura que prefiero llamar gótica dentro de lo que corresponda en lo que escribo. Y si hay algún pesimismo en algunas cosas que escribo, estoy pensando tal vez en Salinger. Por los autores mencionados se podrá ver que me atrae lo fantástico y lo que se hermana con el movimiento surrealista, el mundo interno de la mente. Pienso que los que he mencionado son de admiración para mí; si en mi obra hay influencia de alguno con mayor fuerza, o de otro que no haya mencionado, esto queda para el discernimiento o investigación de los interesados. Se da el fenómeno de que muchas veces uno como autor no cae en cuenta o no puede establecer ni piensa en las influencias, pero sí, como se habrá notado, se puede señalar las preferencias.
JK: ¿Qué pintores han influido en la creación de tus cuadros?
L.:  Básicamente pasa igual que los autores literarios: son referentes. Creo que he tomado, me he sentido atraído por infinidad, a tal punto que se me hace difícil seleccionar algunos. Si de influencia se trata me parece que la obra matérica de Antoni Tápies, el pintor catalán, ha influido en mis trabajos. Siempre me ha fascinado la fuerza textural de su obra. La utilización de objetos en mis cuadros (no tan fuertes como los de Tápies), pero sí el acercamiento textural en la obra plástica, y esto a veces sí a veces no, es decir, no hay una constante. En una de mis etapas como pintor, reiterando que me considero ecléctico, debido a la fragmentación de la superficie algunos me tildaron de “cubista” lo cual, de ser así, hay una influencia picassiana que a toda costa he tratado de eludir. Por el eclecticismo mencionado creo haberme fijado en muchos artistas.
JK: Durante todos estos años, ¿qué crees haber ganado? ¿qué crees haber perdido?
L.: No he podido establecer ni por aproximación ese balance. Las pérdidas y ganancias se pueden adjudicar a muchas cosas. Me parece que he ganado mucho en el plano espiritual (soy cristiano católico practicante) que para mí tiene gran valor y esto como bien has formulado arriba, se refleja indudablemente en lo que hago en términos plásticos o literarios.
JK: Si tuvieras que definir un sueño, ¿qué nombre le pondrías?
L.:  A los sueños se hace difícil ponerles nombres (nunca se me había ocurrido esto). Si hablamos en términos oníricos la realidad y verdad de los sueños es vivirlos y sufrirlos mientras se sueñan. Si hablamos de proyecciones futuras o utopías, mi sueño sería que hubiese una mayor comprensión entre todos los seres humanos, un mundo de mejor convivencia, sin barreras geográficas en donde pudiéramos llamarnos ciudadanos del mundo. Ya ves, como marchan las cosas en el mundo actual… una utopía.
Muchísimas gracias a Luis por dedicarme parte de su tiempo en la realización de esta entrevista.
Los que gusten leer sus Reflexiones: Vestigios y Dualidades, pinchen sobre la portada para su descarga:
https://drive.google.com/open?id=1DVlL_p54YOvIMoK07oNfVJXgwyJcUbD9
]]>
https://cms.letraweb.org/en/luis-cortes-collazo-me-atrae-lo-fantastico-y-lo-que-se-hermana-con-el-movimiento-surrealista-el-mundo-interno-de-la-mente/feed/ 0
MARÍA DOLORES GARCÍA PASTOR: “El idioma es la herramienta, el medio que hacemos servir para quitarnos o ponernos la máscara, y para vivir y comunicar a los demás nuestras pasiones e incertidumbres”. https://cms.letraweb.org/en/maria-dolores-garcia-pastor-el-idioma-es-la-herramienta-el-medio-que-hacemos-servir-para-quitarnos-o-ponernos-la-mascara-y-para-vivir-y-comunicar-a-los-demas-nuestras-pasiones-e-incertidum/ https://cms.letraweb.org/en/maria-dolores-garcia-pastor-el-idioma-es-la-herramienta-el-medio-que-hacemos-servir-para-quitarnos-o-ponernos-la-mascara-y-para-vivir-y-comunicar-a-los-demas-nuestras-pasiones-e-incertidum/#respond Fri, 02 Feb 2018 07:10:00 +0000 https://cms.letraweb.org/maria-dolores-garcia-pastor-el-idioma-es-la-herramienta-el-medio-que-hacemos-servir-para-quitarnos-o-ponernos-la-mascara-y-para-vivir-y-comunicar-a-los-demas-nuestras-pasiones-e-incertidum/ Continuar leyendo]]>
Por Martha Jacqueline Iglesias Herrera
Damos comienzo a la segunda entrevista de este 2018. Desde España nos llega una talentosa y laureada escritora a quien yo llamo cariñosamente Bruji, diminutivo de su pseudónimo literario por el que todos la conocemos: La Bruja de Clarà. 
Sobre ella podemos decir que es Licenciada en Ciencias de la Información. Ganadora del IV Concurso de Relato Breve «La Rosa de Barcelona», del VII YoEscribo.com de novela y del II y III Certamen de Escritura Scream «Cielo Abierto». Mención especial en el III Concurso Literario Jirones de Azul especial «Sonrisa de Gato». Finalista del III Concurso de Relatos Mujeres Viajeras. Finalista del I Certamen Internacional de Relato «La Abadía del Perfume». Ganadora del XIII y XV Concurso de Relato Breve «Paraules d’Adriana». Coordinaba la sección de Cuento/microcuento en La Tormenta en un Vaso y actualmente recomienda libros en el espacio “Lectura Obligatòria” en Onda Cero Barcelona.
Es un placer darle la bienvenida y espero que los lectores del blog disfruten de esta entrevista.
JK: Quiero comenzar esta entrevista preguntándote para los que aún no te conocen: ¿Quién es María Dolores García Pastor? Cuéntanos de tus inicios en la literatura.
Soy una de esas personas que ha escrito durante toda su vida, pero sin plantearse que pudiera llegar a ser algo, digamos, serio. En 2005 mi vida dio un cambio radical, rompí con todo en lo personal y profesional y decidí hacer lo que siempre había querido hacer: escribir, pero sin pretensiones. Como desconocía por completo el mundo editorial elegí la vía de los certámenes literarios. Me presenté a un montón de concursos sin suerte hasta que, cuando estaba a punto de rendirme, gané el IV Concurs Literari de La Rosa de Barcelona. Eso me subió la moral, me hizo pensar que no debía hacerlo tan mal si me habían dado aquel premio. Y seguí. Luego vino el YoEscribo.com de novela y muchas cosas más. Y así, poco a poco, ya llevo más de una década trabajando de una manera u otra en el mundo de la literatura.
JK: Has resultado laureada en varias ocasiones, ¿cuál es, según tu opinión, el secreto del éxito de una obra? 
El secreto es que le guste al lector. Que una obra gane un concurso o que apueste por ella un editor no quiere decir necesariamente que sea mejor que otras, ni el hecho de no ganar concurso o de que no te publique no hace que uno sea mal escritor. Soy lectora empedernida y con los años he sido jurado en varias ocasiones y he comprobado que el factor suerte también es importante. Lo mismo en el mundo editorial. Libros que no merecen la pena alcanzan ventas desorbitadas y otros que son geniales pasan desapercibidos.
JK: ¿Qué es lo que más valoras en tu desempeño como escritora? ¿Tienes algún ritual a la hora de escribir?
Lo que más valoro es el hecho de poder escribir, de tener tiempo para hacerlo y contar con el reconocimiento de mi familia que entiende que cuando desaparezco en el estudio por horas estoy haciendo algo valioso, importante, al menos para mí. 
A la hora de escribir busco la soledad, el espacio es siempre mi estudio y me acompaño de una taza de té (o unas cuantas), también hago arder una barrita de incienso. A veces pongo música, pero nunca con letra porque me distraigo y me pongo a cantar.
JK: Tu obra “El susurro de los árboles” fue la ganadora del VII Concurso YoEscribo.com de novela. Sobre ella dices: “Pesadillas como las del pueblo chileno desaparecen de la memoria colectiva como borradas por la lluvia. Pero hay heridas que no acaban de cicatrizar, que probablemente no sanarán nunca. Solo tal vez caigan en el olvido cuando el dolor de aquellos que la sufrieron también sea olvido”. Háblanos de su proceso creativo y de documentación. ¿Existe alguna anécdota especial que quieras compartir con nuestros lectores?
Era muy niña cuando supe de la dictadura chilena, de las torturas y los desaparecidos, y desde el primer momento me impactó. A partir de entonces leí, escuché o vi todo lo que cayó en mis manos sobre el tema. Escribí un relato, “Los ojos de Miguel”, que trataba sobre un chico desaparecido. Para hacerlo busqué información en Internet, y la búsqueda me llevó a una página llamada Memoria Viva. Allí dejé un mensaje comentando que estaba escribiendo un libro y buscaba testimonios reales. La avalancha de testimonios fue tremenda y las emociones al recibirlos también. La gente que se ponía en contacto conmigo había perdido a sus seres queridos y, sin esperanzas de obtener justicia, me veían como la última esperanza de que su historia no cayese en el olvido. Fue muy duro, pero una experiencia de vida fascinante. 
Podría contar muchas anécdotas, pero, para no eternizarme, contaré sólo dos que tienen que ver con los dos Rodrigos del libro. Al primero lo asesinaron a los ocho años y cada acto por su memoria o cada novedad en la causa por su asesinato me han sido comunicados como si fuera un miembro más de la familia. El otro Rodrigo desapareció con dieciocho años, nunca más se supo de él. Cada año su madre nos envía un mensaje para recordarnos su cumpleaños y también cuando se cumplen años de su desaparición. La mayoría de los cincuenta libros que formaban parte del premio se fueron para diferentes lugares del mundo, a manos de las familias de los protagonistas reales del libro.
JK: ¿Cuáles son tus autores imprescindibles, de obligada lectura?
Soy muy anárquica con la lectura, leo de todo, aunque con los años cada vez soy más selectiva. Algunos de mis autores preferidos son Milan Kundera, Chimamanda Ngozi Adichie, Ana Maria Matute, Roberto Bolaño, Rosa Montero, Carsons McCullers, Isabel Allende o Michael Ende. Probablemente tengo más libros imprescindibles que autores, la lista sería interminable. 
  
JK: La escritura humana refleja a la del universo, es su traducción, pero así mismo su metáfora: dice algo totalmente distinto y dice lo mismo. Es la punta de la convergencia, el juego de las semejanzas y las diferencias se anulan para que resplandezca, sola, la identidad. En este paralelismo, ¿qué particularidad te gustaría destacar del estado actual de la literatura española?
La crisis económica, el boom de las redes sociales o la autopublicación masiva en papel o plataformas digitales han cambiado mucho el panorama. Prevalecen los criterios económicos por encima de la calidad. Pese a todo siguen publicándose buenos libros y, al fin y al cabo, eso es lo que nos importa a los enfermos de lectura.
JK: ¿Crees que el idioma es una máscara, una pasión o una de nuestras incertidumbres? 

El idioma es la herramienta, el medio que hacemos servir para quitarnos o ponernos la máscara, y para vivir y comunicar a los demás nuestras pasiones e incertidumbres. 

JK: La grandeza de un libro está en sus aperturas para la mirada del lector, en su revelación de que el hombre puede llegar a mirar su propia historia de un modo deslumbrante y sin estériles conceptualismos matizados de ética o de esteticismos igualmente insuficientes. ¿Qué opinión te merece tal reflexión?  

La grandeza de un libro está en los ojos con los que lo mire el lector. La lectura es un camino muy personal que cada uno de nosotros ha de andar libremente. Me refiero a que, una vez más, lo que para unos es un gran libro para otros puede ser un tostón. Y, en todo caso, hay que leer malos libros para llegar a apreciar los buenos. 

JK: ¿Cuáles son tus proyectos actuales y futuros? ¿Algún adelanto para tus lectores? 

Mis proyectos actuales pasan por leer mucho y centrarme en mi nuevo proyecto literario que va tomando forma después de casi dos años de trabajo de documentación. A partir de febrero, si los hados nos son propicios, me centraré en la promoción de mi última novela “El domador de lagartijas” que está previsto que vea la luz para esa fecha. Lo publica la editorial Palabras de Agua y tengo unas ganas tremendas de tenerlo en las manos. 

JK: Si tuvieras que improvisar en unas pocas líneas un mensaje para darlo a conocer al mundo. ¿Cuál sería? 

Sean felices, céntrense en lo importante, que la vida es breve y cuando uno quiere darse cuenta ya ha pasado.

JK: ¿Qué consejos puedes darles a los escritores noveles? 

Que lean y escriban mucho, y que no desesperen. Constancia y trabajo. Si además salen padrinos o nos favorece la suerte mejor que mejor. 

JK: Ya para finalizar… si tuvieras que definir un sueño, ¿qué nombre le pondrías? 

En mi momento actual le pondría “El domador de lagartijas”, en otro momento podría tener cualquier otro nombre.

 Muchas gracias a María Dolores por habernos hecho partícipes de sus experiencias. 
Si quieren visitar sus espacios los invitamos a: 

Bibliófila, misántropa y nefelibata

]]>
https://cms.letraweb.org/en/maria-dolores-garcia-pastor-el-idioma-es-la-herramienta-el-medio-que-hacemos-servir-para-quitarnos-o-ponernos-la-mascara-y-para-vivir-y-comunicar-a-los-demas-nuestras-pasiones-e-incertidum/feed/ 0
MARIBEL ROMERO SOLER: “No tengo rituales para escribir, solo necesito dos estímulos: tener una buena historia que contar y ganas de comenzarla”. https://cms.letraweb.org/en/maribel-romero-soler-no-tengo-rituales-para-escribir-solo-necesito-dos-estimulos-tener-una-buena-historia-que-contar-y-ganas-de-comenzarla/ https://cms.letraweb.org/en/maribel-romero-soler-no-tengo-rituales-para-escribir-solo-necesito-dos-estimulos-tener-una-buena-historia-que-contar-y-ganas-de-comenzarla/#respond Mon, 15 Jan 2018 19:05:00 +0000 https://cms.letraweb.org/maribel-romero-soler-no-tengo-rituales-para-escribir-solo-necesito-dos-estimulos-tener-una-buena-historia-que-contar-y-ganas-de-comenzarla/ Continuar leyendo]]> Por Martha Jacqueline Iglesias Herrera
Letraweb se traslada nuevamente hasta España, más específicamente hasta Elche, para realizar la primera entrevista de este 2018. Hoy tengo el placer de invitar a otra amiga muy querida, una magnífica escritora que teje con su pluma mundos de gran sensibilidad, rigor y hondura.
Me refiero a: Maribel Romero Soler.
Sobre ella podemos decir que es Licenciada en Derecho, Experta en Derecho de Autor y Propiedad Intelectual, Diplomada en Redacción y Estilo, en Formación de Lectores y en Novela Negra. Ha sido jurado del Certamen Internacional de Relato Breve “La lectora impaciente” y ha colaborado con interesantes artículos en diferentes revistas literarias. Fue la finalista del Premio Azorín de Novela en 2010, ganadora del Premio de Novela Corta López Torrijos en 2012, finalista del Premio Edebé de Literatura Juvenil en 2014, finalista del Premio Internacional de Novela Corta Ciudad de Barbastro en 2015, y ganadora del IV Premio de Novela Juvenil CEPA en 2017, entre otros.
Tiene obra publicada en España y en Ecuador, tanto para público adulto como de género infantil y juvenil. Algunos de sus títulos son: El perfil de los sueños (Ledoria, 2012); El peso de las horas (Premium, 2015); El último truco de magia (Edebé, 2015) o la recientemente publicada “Árboles de Ceniza”, ganadora del IV Concurso de Novela Juvenil CEPA. En la actualidad tiene otras obras en preparación. 
JK: Quiero comenzar esta entrevista preguntándote acerca de tus primeros pasos en la literatura. ¿Cuál es el detonante que lleva a Maribel Romero a empezar a crear sus historias? ¿Tienes algún ritual a la hora de escribir?
Mis primeros pasos los di a temprana edad. Siempre he tenido una gran imaginación y me recuerdo muy pequeña inventando historias dentro de mi cabeza, cuando ni siquiera sabía escribirlas. Con el tiempo, a medida que comencé a leer y a descubrir la imaginación de otros, se despertó en mí el gusanillo de la escritura. Mis primeras obras datan del colegio, cuando contaba con unos 12 años. Desde entonces no he parado.
No tengo rituales para escribir, solo necesito dos estímulos: tener una buena historia que contar y ganas de comenzarla. Parece sencillo pero, la mayoría de las veces, alguno de estos dos ingredientes falla, y entonces no puede producirse la magia de la creación.
JK: Eres Licenciada en Derecho. En base a esta función has escrito de la mano de Quiasmo Editorial el libro divulgativo “Doscientas cuestiones de derecho que todo el mundo quiere saber”. ¿Ejerces actualmente esta profesión o te has volcado completamente hacia la escritura?
Durante varios años me he dedicado exclusivamente a la escritura y actividades paralelas: talleres literarios, cursos, charlas, encuentros… Sin embargo, he tenido que regresar al mundo laboral, tal y como todos lo conocemos, porque de la literatura no se vive, o viven muy pocos. No ejerzo la abogacía, pero mi trabajo actual está relacionado con mis conocimientos jurídicos.

JK: En el año 2012 tuve la grata sorpresa de recibir en casa un estupendo regalo: “Los meses cuentan”, libro de relatos de tu autoría. En aquella ocasión te dije que era una maravillosa travesía a través del tiempo, donde cada mes representa la piedra angular de las historias que acontecen. Háblanos de su gestación. ¿Tienen esas historias algún paralelo con la realidad o son pura imaginación?

Recuerdo muy bien tus magníficos comentarios y te estoy muy agradecida por tan buena opinión sobre la obra. Todas las historias tienen algo de realidad, aunque al final lo que más predomine sea la ficción. Siempre hay un porqué para crear un relato, y normalmente sale del día a día, de las vivencias propias o ajenas, de los recuerdos… “Los meses cuentan” no es una excepción, cada texto esconde un poco de realidad, aunque también mucho de imaginación.
JK: Háblanos de tu experiencia como jurado en concursos literarios. ¿Qué es lo que más agradeces de este desempeño y qué es lo que menos valoras?
He sido jurado de varios concursos y todavía lo soy de un certamen anual de cuentos y poemas infantiles. Es una labor ardua que me lleva a disfrutar y a sufrir a partes iguales. Valoro la ilusión con la que cada participante crea y envía su obra, leo los textos con respeto al trabajo hecho, independientemente de la calidad de lo presentado, que en muchas ocasiones es alta. Disfruto leyendo, pero el momento de tomar decisiones, de descartar, de decir este pasa y este no, es muy duro. Intento ser lo más justa posible, lo que no quiere decir que mi criterio sea el más acertado. Cada vez me siento menos cómoda en el papel de jurado.   
JK: Mentes vacías es una novela con tintes de ciencia-ficción. Se habla de la “operación de la felicidad” que consiste en un borrado de la memoria humana. ¿Qué valores humanos tratas de concientizar en el público lector? ¿Cómo nace el germen de esta obra que es una mezcla de intriga, suspense y algunas notas de humor?
“Mentes vacías” fue mi primera novela escrita y tiene todos los defectos y todo el arrojo de las primeras obras. La autopubliqué en Amazon, solo en formato e-book, y lo cierto es que tuvo mucho éxito, sin embargo, a mí no me satisfacía plenamente y acabé retirándola de la plataforma.
Como bien dices, la “operación de la felicidad” consiste en un borrado de la memoria humana. “Sin recuerdos no hay dolor”, es el lema; y surgió a raíz de algunas noticias que comenzaron a difundirse en prensa o televisión sobre personas mayores que aparecían muertas en sus domicilios. Habían muerto solas, porque en la mayoría de los casos llevaban años sin recibir la visita de un familiar.  Este fue el detonante: la deshumanización, el abandono, el olvido, la soledad. Con esta falta de valores tejí la historia, sin pretender dar lecciones, ni mucho menos, pero intentando invitar a la reflexión.
En cuanto al humor, es un ingrediente muy presente en mis obras, y rebajar las tensiones de temas tan profundos con unas risas siempre viene bien. Creo que en ese sentido me quedó una novela bastante equilibrada.
JK: ¿Qué es lo que más te cautiva cuando escribes para el público infantil?
Imaginar a los futuros lectores disfrutando tanto con mis creaciones como disfrutaba yo a su edad, y saber que escribo para un público selecto y exigente. Me gusta mucho escribir para niños y jóvenes.
JK: Se dice que el objeto de una obra es dar a ver, mostrar al mundo, mostrar esto que nos disimulamos todos los días, esto que la simpleza de nuestra vida no nos deja observar. Dar a ver el contexto fundamental del hombre, esto que se nos escapa por fragilidad, por incapacidad, por las presiones de la vida, que se nos escapa porque no somos capaces de proveer suficientemente a esa exigencia de lo absoluto. ¿Qué opinión te merece tal reflexión?
Soy de la opinión de que hoy en día no hay tanta filosofía en torno a la creación de una obra. Cada vez más se escribe, y se compran libros, por diversión, por puro entretenimiento. Me da la impresión de que la literatura profunda, la que te enseñaba algo de la vida y te hacía pensar, se quedó en los clásicos. Evidentemente no se puede generalizar, pero la mayoría de obras que se publican no persiguen mostrar nada, solo persiguen, a ser posible, convertirse en best sellers y vender millones de ejemplares. Se ha mercantilizado mucho la literatura y ha perdido el halo de fascinación que generaba antaño.
JK: La expresión no es solamente la palabra: es un gesto, un acto, una ausencia. ¿Qué tuvieras que decir al respecto?
Que es cierto. Lo que dices es muy poético. Quizá lo complicado sea saber interpretar ese gesto, ese acto, esa ausencia… Tal vez con la palabra lo tengamos más fácil.
JK: De todos tus libros, ¿cuál es tu preferido y por qué?
De verdad que no sabría decirte. Todos tienen su importancia. Hay libros por los que yo no apostaba mucho y gustaron bastante a sus lectores, sin embargo, otros que a mí me apasionan gustan menos. Te voy a decir un título, “El último truco de magia”, y no porque considere que sea mi mejor libro, sino porque fue reconocido como finalista del Premio Edebé de Literatura Juvenil, un certamen de bastante prestigio en este país, y a día de hoy ha alcanzado su 5ª edición. Quizás estos datos lo conviertan en un libro un poco más importante que los demás.
JK: Si en unas pocas palabras precisaras darle un mensaje al mundo. ¿Qué le dirías?
¿Realmente lo estamos haciendo bien?
JK: Si tuvieras que definir un sueño. ¿Qué nombre le pondrías?
La magia de volar sin despegar los pies del suelo.
Muchas gracias por la entrevista, querida amiga. Ha sido un placer.
Gracias a ti Mari por compartir con nosotros tus experiencias. Pueden visitar su blog:Ocurrió en febrero

]]>
https://cms.letraweb.org/en/maribel-romero-soler-no-tengo-rituales-para-escribir-solo-necesito-dos-estimulos-tener-una-buena-historia-que-contar-y-ganas-de-comenzarla/feed/ 0
KENDALL MAISON: “A mi público le diría muchas gracias por ser tan fieles, leer mis historias y alimentar mi alma con vuestra elección. Siempre me arropan y animan y eso es impagable”. https://cms.letraweb.org/en/kendall-maison-a-mi-publico-le-diria-muchas-gracias-por-ser-tan-fieles-leer-mis-historias-y-alimentar-mi-alma-con-vuestra-eleccion-siempre-me-arropan-y-animan-y-eso-es-impagable/ https://cms.letraweb.org/en/kendall-maison-a-mi-publico-le-diria-muchas-gracias-por-ser-tan-fieles-leer-mis-historias-y-alimentar-mi-alma-con-vuestra-eleccion-siempre-me-arropan-y-animan-y-eso-es-impagable/#respond Thu, 21 Dec 2017 16:48:00 +0000 https://cms.letraweb.org/kendall-maison-a-mi-publico-le-diria-muchas-gracias-por-ser-tan-fieles-leer-mis-historias-y-alimentar-mi-alma-con-vuestra-eleccion-siempre-me-arropan-y-animan-y-eso-es-impagable/ Continuar leyendo]]>

Por Martha Jacqueline Iglesias Herrera
 
Hola a todos los lectores de Letraweb. Les traigo para finalizar el año en otra entrevista exclusiva a un excelente escritor y amigo muy querido desde hace algunos años: Kendall Maison.
Sobre él podemos decir que nació en Reinosa, Cantabria. Publicó su primer libro en el año 2007, “EL LABERINTO PROHIBIDO”, con la editorial Viamagna. Con este libro se introdujo en el mercado español y latinoamericano, y al año siguiente, fue traducido al idioma francés. El año 2008, publicó “EL PROTOCOLO GRIEGO”, con la editorial La Factoría de Ideas. De nuevo el libro llegó hasta Latinoamérica, y en Argentina, Chile y México resultó ser un éxito de ventas.
Ese mismo año la editorial El Andén publica “AGAROTH Y EL MAESTRO DEL CONOCIMIENTO”, cuya tirada se agota en los tres primeros meses, llegando a Chile, Perú, México y Argentina, entre otros países latinoamericanos. En el  2009 publica, ante el éxito de “EL LABERINTO PROHIBIDO”, la segunda parte de este, “LOS PINACULOS DEL CIELO”, y un librito de cuentos para niños, “ESPIRAL DE CUENTOS” con la editorial Narradores.
El año 2010 sale al mercado con la editorial Ipunto Ediciones, con la novela histórica, “ISABEL DE SEFARAD”, ambientada en la historia de un judío que sale con los expulsados de España por orden de los reyes católicos. Y en el año 2011 saca al mercado editorial, con el grupo editorial Nakro, “FLORES DE INVIERNO”. Una historia basada en hechos reales. Su libro número 14.

JK: A modo de simple curiosidad quisiera empezar esta entrevista preguntándote: ¿Por qué empleas para identificarte  un pseudónimo y no tu nombre verdadero?
Cuando comencé a publicar, mi primer libro Agaroth y el maestro del conocimiento, iba a salir en EEUU. Y mi agente me sugirió que me buscase un pseudónimo inglés para venderlo mejor. Kendall es una ciudad inglesa y además es unisex y se usa también de apellido, me llamó mucho la atención. Luego busqué un apellido común en o, y encontré Maison, sonaban bien juntos, así que los uní y desde entonces soy para todo el mundo Kendall Maison. Lo cierto es que ya todo el mundo, amigos incluidos, me llaman por el pseudónimo.
JK: Has adquirido gran notoriedad como escritor, pero también eres escultor. ¿Con cuál de las dos profesiones te sientes más identificado y por qué?
Comencé a modelar esculturas a los seis años, necesito modelar, lo llevo en la sangre por así decirlo. Empecé a escribir en 2001, y a publicar en 2007, pero hoy día, ambas disciplinas me son igualmente queridas y valoradas. He expuesto como escultor muchas veces en grandes salas, y espero volver a mostrar mi obra de nuevo en breve, estoy trabajando en relieves de gran tamaño.
JK: Acerca de tu primera novela: El laberinto prohibido. Cualquier lector que se acerque a ella puede constatar un arduo trabajo bibliográfico y también de campo. ¿Cuál fue el germen que te llevó a escribir esta historia cuya trama histórica y presente se desarrolla en Egipto?Cuéntanos como se estructuró el proceso investigativo para su realización.
Yo soy un gran admirador de la cultura egipcia, he visitado el país del Nilo en varias

ocasiones e investigado mucho. En tiempos de las dinastías del imperio medio existió una ciudad en la que los aspirantes al trono, pasaban las pruebas que les exigían los sacerdotes de Amón. Uniendo esto a la mitología egipcia, dio como resultado esta aventura. Además para comenzar me gusta siempre idear una trama misteriosa de estilo policiaco, para enganchar  al lector.

Viajé a Egipto y visité cada lugar que sale en el libro, cada calle. Hablé con arqueólogos y tomé notas. Los personajes también los conocí allí. El chico copto, fue muy especial lo descubrí en el cementerio en que viven 400000 personas. Desde ese momento me enamoré del país de las dos tierras, Egipto.
JK: Acerca de Egipto te citaré tres reflexiones de Jacq Christian. Me gustaría me dieras tu opinión sobre cada una de ellas en específico:
1.      Egipto es hijo del sol. Es la forma visible del dios Ra. Principio crea­dor a quien los sacerdotes de la ciudad santa de Heliópolis, actualmente desaparecida, consagraban una vida de trabajo y de búsqueda. Todas las mañanas, al salir el sol por encima de las colinas del desierto orien­tal, el país volvía a nacer. Así sucede con la historia de Egipto, que muchas veces pareció hundirse en la nada para luego resurgir mejor de las tinieblas.
2.      Es totalmente erróneo creer que Egipto es una civilización prefilosófica y que Grecia y Roma fueron las primeras culturas capaces de «pensar» y de «hacer ciencia». Es muy de lamentar que Egipto ocupe un lugar tan reducido en el proceso educativo, desempeñando como desempeña un papel tan importante en nuestra vida espiritual y en nuestra memoria profunda.
3.      Egipto, soberano del mundo, es asesinado por última vez en la per­sona de Cleopatra, el 29 de agosto del año 30 a. de J. C. Tras la muerte de Cleopatra, Egipto se convierte en el granero de trigo de Roma, que oprime al Doble País.
Son reflexiones de Cristian Jacq con las que coincido plenamente. Egipto es el único imperio humano que ha durado tres mil años, con sus luces y sombras. Fue innovador, acumuló la mayor colección de documentos escritos, sobre arte, ciencia y astronomía y astrología. De filosofía en lo que resultó ser el primer país sin esclavos como tal, y en el que existía una real igualdad entre sexos. Eran orfebres exquisitos, y cirujanos expertos.
Fueron capaces, como un ave Fénix de resurgir de sus propias cenizas. Solo Cleopatra fue capaz con su mal gobierno de dar por concluido ese espléndido período imperial.
JK: Isabel de Sefarad es una novela romántica-medieval, ambientada en la expulsión de los últimos 10000 judíos de España.¿Cuáles criterios de selección tuviste en cuenta para la creación de la protagonista, una mujer a todas luces adelantada a su época? ¿Qué datos históricos relevantes y quizás no conocidos por el público en general emergieron durante tu pesquisa acerca de esta época en especial?
Isabel de Sefarad surgió como idea en Turquía, visitando yo el barrio fathi, buscaba conocer familias sefardíes, pero no lo conseguí y cuando fui a comprar a una frutería, alguien me tocó por detrás en el hombro. Al volverme, vi a un hombre de edad, pelo blanco, fornido…y que me preguntó:
-¿Usted cree que hablo bien el castellano?
Le respondí que sí, que yo le entendía muy bien, entonces él me dijo:
-A mi familia la echaron de España hace quinientos años.
-¡Entonces usted es un judío sefardí! Le respondí entusiasmado.
Me contó que sus hijos vivían en Israel ya todos, y que solo quedaban diez familias judías en el barrio. Que los musulmanes se lo hacían pasar muy mal. Se llamaba David Bejhat y lo convertí en el protagonista masculino, escribí la novela en su honor. Isabel como personaje surgió como contrapartida de Isabel la católica. Colaboró conmigo la comunidad Judía de Barcelona para escribir y  describir una yupá, una boda hebrea. Fue complicado dar con los escudos de armas de las familias nobles, sus castillos, y sobre todo información de las órdenes militares como el Temple. Rebusqué en muchas bibliotecas y tuve que pedir un par de favores. Fue interesante y conocí gente muy entendida en estos temas.
JK: En Amor Prohibido se da el encuentro de dos culturas en principio antagónicas. Háblanos cómo nace la historia de Búho Rojo. ¿Tiene Eleonor algún paralelo con la realidad?
En Amor prohibido Búho rojo es un calco de mi madre. Una mujer sabia, luchadora y muy instintiva. Estudié las costumbres de las tribus y de sus chamanes, y la doté de sus capacidades. Eran tribus muy adelantadas en muchos aspectos a los colonos sectarios y rígidos que llegaron a sus costas. Intenté mostrar que dos personas pueden superar cualquier barrera si se aman de verdad.
JK: ¿Qué siente Kendall Maison al ver que los lectores apuestan por sus libros y que les gusta lo que crea para ellos?
Cuando alguien me elige como su autor, para leer un libro mío, siento orgullo por mi obra y agradecimiento hacia el lector, que para mí es sagrado. Es el alimento del escritor, el disfrute del lector. Te hace sentir especial el lector.
JK: Si precisaras decir en unas pocas palabras un mensaje a tu público lector. ¿Qué le dirías?
A mi público le diría muchas gracias por ser tan fieles, leer mis historias y alimentar mi alma con vuestra elección. Siempre me arropan y animan y eso es impagable.
JK: De todas tus novelas… ¿cuál es tu preferida y por qué? ¿Hay algún personaje con el que te identifiques?
Cada novela es un hijo distinto con su mundo particular y único, pero Agaroth es mi primogénito y siento debilidad por él. De todas formas cada uno de mis libros es un hijo muy amado. Galoor es un personaje muy similar en manera de pensar a mí. De mente abierta, justo, creativo, perseverante. 
JK: Escuché en una entrevista que en ocasiones escribes hasta tres novelas a la vez. ¿Tienes algún tipo de ritual a la hora de escribir? ¿Qué aconsejas a los escritores que empiezan?
Cuando me levanto a las ocho hasta las once escribo diez páginas, me meto en la piel del personaje y me abstraigo. Me gusta escribir varios libros a la vez es más entretenido. Recomiendo al escritor que empieza ser autodisciplinado observador y meticuloso. Su obra lo reflejará.
JK: Si tuvieras que definir un sueño, ¿qué nombre le pondrías?
Mi sueño es llegar a ser  el autor favorito de todos los que buscan algo diferente, especial  y cercano, además de entretenido… lo definiría como:
-«Crecer y sentir mi profesión como algo maravilloso que me reconvierta en un referente».
Gracias a Kendall por haberme concedido esta entrevista. Pueden visitarlo en su página web:
http://www.kendallmaison.com
]]>
https://cms.letraweb.org/en/kendall-maison-a-mi-publico-le-diria-muchas-gracias-por-ser-tan-fieles-leer-mis-historias-y-alimentar-mi-alma-con-vuestra-eleccion-siempre-me-arropan-y-animan-y-eso-es-impagable/feed/ 0
OCTAVIO FERNÁNDEZ ZOTES: “Para mí la poesía es introspección, búsqueda, pregunta, casi nunca respuesta concreta a nada. Apenas algún desvelamiento”. https://cms.letraweb.org/en/octavio-fernandez-zotes-para-mi-la-poesia-es-introspeccion-busqueda-pregunta-casi-nunca-respuesta-concreta-a-nada-apenas-algun-desvelamiento/ https://cms.letraweb.org/en/octavio-fernandez-zotes-para-mi-la-poesia-es-introspeccion-busqueda-pregunta-casi-nunca-respuesta-concreta-a-nada-apenas-algun-desvelamiento/#respond Mon, 11 Dec 2017 15:41:00 +0000 https://cms.letraweb.org/octavio-fernandez-zotes-para-mi-la-poesia-es-introspeccion-busqueda-pregunta-casi-nunca-respuesta-concreta-a-nada-apenas-algun-desvelamiento/ Continuar leyendo]]> Por Martha Jacqueline Iglesias Herrera
 
Hoy tengo el placer de entrevistar en Letraweb a un queridísimo amigo que compartió durante mucho tiempo sus creaciones poéticas en este blog. Un hombre de una sensibilidad muy especial, un poeta cabal. Le damos la Bienvenida y espero que los lectores del blog disfruten de esta entrevista exclusiva.
Octavio Fernández Zotes nació en Cabañeros, pequeña pedanía del municipio de Laguna de Negrillos (León, España) en Enero de 1935.
Hizo sus estudios primarios y secundarios en Astorga y León.
Se licenció en Medicina en Valladolid. Durante sus años de universitario asistió y participó en cuantos acontecimientos culturales o literarios le permitieron sus estudios. Colaboró y fue director de la revista universitaria «Ambiente», y en ella publicó algunos artículos, narraciones y poemas.

Como pediatra, ejerció durante 37 años en Galdakao (Vizcaya. España).
Finalizado este ciclo profesional se preguntó si habría vida después de la medicina y se dijo ¿Por qué no en la poesía? Desempolvó las viejas carpetas que yacían en el último cajón de su despacho y retomó los escritos.

Fruto de ello son los poemarios:
“En las zarzas del camino” Editorial Erroteta 2005.
“Memorial inacabado” Ediciones Hontanar  2006.
“Anónimo viajero” Ediciones Hontanar 2009.
“La inquietud de los árboles del límite”. Ilustraciones poéticas para las fotografías de José Domingo Gutiérrez. León 2012.
“Hemos llegado tarde y Dios se ha ido” Ediciones Lobo sapiens. León 2012.
 “Por si acaso la luz…” Editorial Eolas 2015.
Está próximo a aparecer en la misma Editorial Eolas el poemario “Ácida bruma”.
El libro conjunto “Poetas de transición” Ediciones Hontanar  2006.
Ha participado en dos Antología hispano chilenas:
“Arpegios poéticos” Santiago de Chile 2008 y
“Crisol poético” Santiago de Chile 2009.
Participó con varios relatos en el libro de VV.AA “Tiempo de Recreo”
Editorial El Recreo  Barcelona 2007.
Está en vías de edición un último libro “Por si acaso la luz…”
De él ha dicho la crítica: “Si tuviésemos que colocar algún marbete a sus versos, hablaríamos de poesía existencial centrada en las angustias del yo”.
JK: Octavio, te licenciaste en Medicina en Valladolid y en pediatría en Bilbao. ¿Por qué tras treinta y siete años de ejercicio profesional buscas el camino de la poesía?
Yo ya estaba en ese camino, es verdad que de manera pasiva. Si bien comencé muy tarde a escribir, soy un lector precoz de poesía y a ella acudía cuando el trabajo me lo hacía posible o cuando las flemas del alma se acumulaban y era preciso echarlas fuera. Cuando mi atención a los demás me dejaba un rato libre para ocuparme de mí mismo. Al jubilarme me quedó todo el tiempo libre para adentrarme en el terreno de la creatividad e intentar mis propios recursos poéticos.
JK: Si tuvieras que definir la poesía en un concepto, ¿cómo lo harías?
No lo podría hacer. Sería pretencioso por mi parte conseguir lo que nadie ha conseguido. Definir la poesía es como intentar meter un océano en un vaso de agua. La poesía es una patria de libertad de inimaginables límites. Cada escritor suele fabricarse una POÉTICA que luego nunca cumple.
Por aproximación y siguiendo a la filósofa española María Zambrano, podría decir que la poesía es el mejor “camino para un saber sobre el alma”.
JK: Decía Juarroz que en un poema hay que sugerir las palabras, hacerlas sospechar. Cuando uno hace que las cosas estén presentes por su ausencia, es cundo las cosas están. ¿Qué opinión te merece esta reflexión?
Estoy completamente de acuerdo; para mí la poesía es CREAR algo donde no había nada, un mundo misterioso del que se dan pistas, sugerencias, insinuaciones, pero nunca descripciones. Si describes, lo que estás haciendo es narrativa cerrada. Un poema nunca debe estar cerrado y debe dejar huecos para que sea el lector el que los rellene.
Como decía Vicente Huidobro: “poetas, no cantéis a la rosa, dejad que ella sola florezca en el poema”.
JK: ¿Cuáles son tus poetas imprescindibles, de obligada lectura?
Sería pretencioso por mi parte presumir que conozco a todos los poetas para poder elegir entre ellos. Como casi todos los españoles de mi época Bécquer y Antonio Machado fueron nuestros introductores. Yo sentí pronto que Jorge Manrique y, sobre todo, San Juan de la Cruz me subyugaban.
La lista posterior sería infinita: Juan Ramón Jiménez, García Lorca, Luis Cernuda, incluso alguno de los denominados “poetas sociales” como Blas de Otero. Pero sobre todos y ante todos, César Vallejo. En la actualidad me parece imprescindible una poeta belga-española: Chantal Maillard.
JK: ¿Llevas algún tipo de ritual a la hora de escribir?
Durante un tiempo procuraba dedicarle un tiempo fijo a intentar escribir, aunque sólo fuese como entrenamiento. Eso que los pianistas llamarían “hacer dedos”. Esperar, como Picasso, a que si la inspiración llega te pille trabajando. Ahora no, escribo solamente cuando la necesidad se me hace urgente, cuando, aunque quisiese, no podría hacer otra cosa.  Eso sí, necesito soledad, tranquilidad y silencio. (“«La poesía nace de la emoción recordada en tranquilidad” William Wordsworth).
JK: La poesía se presenta como una pura experiencia de la palabra. ¿Cuáles son las condiciones en que esa experiencia merece ser llamada poética?
Yo creo que la poesía es algo más que las palabras, pero dado que para expresarla se ha de recurrir a ellas, aparte de otras muchas cosas, creo que una de las condiciones indispensables es la musicalidad, la cadencia, la complicidad que deben establecer entre ellas. Sin olvidarnos nunca de los silencios. Luego está el contenido, pero ese es otro tema.
JK: En el fondo de toda filosofía hay un afán de comprender, un afán de coherencia, aunque puedan existir formas del pensamiento filosófico que en último término desembocan en lo inefable ¿Por qué crees que la poesía implica un reconocimiento de lo absurdo?
Yo creo que ambas buscan verdades: la verdad filosófica y la verdad poética. La primera va a lo concreto mientras que la poética admite perfectamente otro tipo de verdad que es la verdad fantástica.
Para mí la poesía es introspección, búsqueda, pregunta, casi nunca respuesta concreta  a nada. Apenas algún desvelamiento. Es una manera continuada de tomar el pulso a la vida y demostrarnos a nosotros mismos que seguimos vibrando con ella, que seguimos activos, que no nos dejamos arrastrar como seres muertos.
JK: La poesía crea, no soluciones, no fórmulas, no recetas fáciles para la vida. ¿Qué tuvieras que decir al respecto?
Tal vez me repita, pero creo que la poesía es algo más que palabras escritas en renglones cortos, que está en el fondo de toda búsqueda: científica, filosófica…La ciencia, la filosofía, buscan soluciones, la poesía intuye y sugiere caminos. No obstante, el poeta español Antonio Gamoneda (premio Cervantes 2006) afirma categórico que la poesía está más cerca de la filosofía que de la literatura. No me atrevo a opinar al respecto.
JK: De todos los libros que has escrito ¿cuál es el preferido y por qué?
La mejor prueba del fracaso del fracaso del escritor es que necesita seguir escribiendo e intentar mejorar lo ya escrito. Si no fuese porque tengo 82 años y probablemente no me quede tiempo, diría que mi preferido es el que aún no he escrito. De lo ya hecho, salvaría alguno (no diré cuál), pero eso sí, arrancándole un montón de páginas.
JK: Si precisaras en unos versos darle un mensaje al mundo ¿cuál sería?
Lo diré en un poema que más que mensaje es advertencia de lo que no debe ser:
Vivía, parece ser vivía”
mas su vida no era un río,
era una fuente sellada,
era un estanque dormido.
JK: Ya para finalizar… si tuvieras que definir un sueño. ¿Qué nombre le pondrías?
Seguir VIVO (activo)  hasta el instante de la muerte.
Gracias a Octavio por acceder a esta entrevista.
]]>
https://cms.letraweb.org/en/octavio-fernandez-zotes-para-mi-la-poesia-es-introspeccion-busqueda-pregunta-casi-nunca-respuesta-concreta-a-nada-apenas-algun-desvelamiento/feed/ 0