Libertad A tiros nos dijeron: cruz y raya. En cruz estamos. Raya. Tachadura. Borrón y cárcel nueva. Punto en boca. Si observas la conducta conveniente, podrás decir palabras permitidas: invierno, luz, hispanidad, sombrero. (Si se te cae la lengua de vergüenza, te cuelgas un cartel que diga «mudo», tiendes la mano y juntas calderilla.) Si
Ustedes dejaron mis ojos para ver… y yo les dije adiós pensando que un día volverían y ahora soy la otra realidad el alarmismo del pasado la aldaba para llamar a los recuerdos. Ya no soy la de antes aquí quedé representando un apellido llevando flores a la tumba de nuestros muertos ambicionando un descendiente
Espérame que volveré.Sólo que la espera será dura.Espera cuando te invada la pena, mientras ves la lluvia caer.Espera cuando los vientos barran la nieve.Espera en el calor sofocante,cuando los demás hayan dejado de esperar, olvidando su ayer.Espera incluso cuando no te lleguen cartas de lejos.Espera incluso cuando los demás se hayan cansado de esperar.Espera incluso
(UNA FORMA YAQUI DE CONOCIMIENTO) Primera edición en inglés, 1968 Primera edición en español, 1974 Título original: The Teachings of Don Juan (A Yaqui Way of Knowledge) 1968 The Regents of the University of California, U.S.A. D.R. 1974 Fondo de Cultura Popular 126. 302 pág. Traducción de Juan Tovar. Por Guillermo Marín
Tuvimos el amor más grande de este mundo. Diría que el recuerdo es una ventana abierta para reencontrarnos en la absurdidad de un tiempo que no nos pertenece en el extrañamiento de una caricia inútil para ocupar las manos en la certeza del sexo que nos quedó en la piel. Quizá el olvido nos ronda
Hagamos una locura, un disparate. Hazme frágil, poetisa, tuya, y bebamos el amor a cucharadas. Hagamos un dobladillo a la dulzura, cosamos el tiempo en la mirada, estrujemos mi nombre con tu nombre y matemos a un ángel: por amarnos, por no amarnos, por habernos amado hasta la muerte, por violentos, por la
¿Quién es Clarice Lispector? Ella contesta: «Nací en Ucrania, pero ya en fuga. Mis padres pararon en una aldea que ni aparece en el mapa, llamada Tchetchelnik, para que yo naciera, y se vinieron al Brasil, adonde llegué con dos meses. De manera que llamarme extranjera es una tontería. Soy más brasileña que rusa, evidentemente…
Nunca entendí el extraño rostro de su máscara, quizá… por un momento, tampoco él comprendiera la libertad negadora de la mía. Pero unas luces nuevas bañaban el asfalto, apenas… lo suficiente, para contrarrestar las duras sombras entretejidas en aquella ínsula del mar Caribe. Ambos estábamos sentados en tronos diferentes, gradas enfrentadas en aceras opuestas y
Cuando a medianoche se escuche pasar una invisible comparsa con música maravillosa y grandes voces, tu suerte que declina, tus obras fracasadas, los planes de tu vida que resultaron errados, no llores vanamente. Como hombre preparado desde tiempo atrás, como un valiente, di tu adiós a esa Alejandría que se aleja. No te engañes, no
Meera (Kasue Hashimoto) nació en Ishikawa, Japón, en 1947. Estudió en la Universidad de Arte Musashino, Tokio, de 1966 a 1969 y desde 1970 visitó museos europeos y se estableció en Toledo, España. Hasta 1972 estudió dibujo en el Circulo de Bellas Artes de Madrid y en la Escuela de Arte de Toledo, donde se